De siempre ha circulado por las redes, en inglés, un magnífico artículo sobre cómo saber si eres triatleta o no. Nosotros lo tradujimos hace tiempo, y lo teníamos aparcado. Pero qué narices, es momento de sacarlo de nuevo a flote. Autor norteamericano que en su momento lo escribiste (que no sé quien eres) gracias por proporcionarnos tantas carcajadas!

  • No te enterabas una miaja en clase de química, pero ahora eres capaz de dar una conferencia sobre el ácido láctico.
  • En el gimnasio, te cambias lo más rápido posible con la excusa de entrenar las transiciones.
  • Te sabes de memoria el precio de los mejores neoprenos.
  • Alguna vez te has quedado con ganas de ponerte el pulsómetro mientras practicabas sexo.
  • Has salido de casa con el bañador debajo del pantalón para tardar menos en cambiarte y así poder nadar un poco más.
  • Estás más depilado que tu pareja.
Foto: Flickr // Manuel Mocco

Foto: Flickr // Manuel Mocco

  • Escoges las vacaciones en función de dónde vas a ir a competir.
  • Si, por cuestiones de trabajo, tienes que irte a otra ciudad entre semana, te llevas las zapatillas de correr.
  • Te levantas a las seis de la mañana pero no entras a trabajar hasta las nueve.
  • Defiendes a Luis Enrique, entrenador del Barça, “porque es triatleta”.
  • Sabes cuántas calorías tiene exactamente una barrita energética.
  • Tienes menos culo que tu pareja.
  • Utilizas camisetas que te han regalado en maratones para limpiar la grasa de la bicicleta.
  • Luces con orgulloso tu maravilloso pulsómetro como reloj de pulsera, aunque vistas de traje y corbata.
  • Te duchas más veces en el gimnasio que en casa.
  • Las diez de la noche te parece una buena hora para irse a dormir, porque mañana tienes series de velocidad antes de ir a trabajar.
  • Si alguna vez has tomado un baño de hielo.
  • Si tu casa, tu coche y tu trabajo están llenos de botellas de agua vacías, porque necesitas estar hidratado en todo momento.
  • Tu bici cuesta más que tu nómina de dos meses.
  • Gritas “por tu izquierda!” cuando adelantas a alguien en los pasillos del supermercado.
  • Utilizas las palabras “solo” y “diez kilómetros” en la misma frase.
  • Si te dicen que echan Ironman en la tele y lo primero que te viene a la cabeza es “joder, qué bien, un documental sobre Kona!”
  • Si eres capaz de decir “fácil” y “tirada larga” en la misma frase.
  • No solo tomas geles, encima eres capaz de decir que el de frutas del bosque es mejor que el de manzana ácida.
Foto: Delly Carr

Foto: Delly Carr

  • En casa se ponen más lavadoras de tu ropa de deporte que de ropa de calle.
  • Tu toalla nunca está seca.
  • Si los lunes te despiertas por la mañana y tienes números pintados en el brazo y la pierna.
  • Conoces gente de la que puedes decir a qué ritmo nadan los 100 metros y en cuánto corren un kilómetro, pero no en qué trabajan.
  • Se te quitan las ganas de sonreír cuando alguien dice “hoy fartlek”.
  • Si tu bici está en el salón, puesta en el rodillo, y has tenido más de una discusión con tu pareja a cuenta de ello.
  • Te emocionas viendo el Ironman de Hawai igual que tu pareja se emociona viendo una película romántica.
  • Si tu pareja te ha preguntado que cuando dejarás de correr ironmans para “solo” hacer maratones.
  • Tienes una hora libre imprevista y aprovechas para correr 10 kms.
  • Te gastas más dinero en ropa de deporte que en ropa de trabajo.
  • Si lavas más tu bicicleta que tu coche.
Foto: AP Photo // Mark J. Terrill

Foto: AP Photo // Mark J. Terrill

  • Tienes más pares de zapatillas que zapatos tu pareja.
  • Si cuando te preguntan qué edad tienes, respondes que 30-34.
  • Si cuando te pregunta que si serías capaz de correr media maratón, te sientes insultado.
  • Crees que necesitas un coche más grande “porque así entra la bicicleta sin tener que desmontarla“.
  • Si un triatlón sprint es “un entrenamiento en grupo”.
  • Alguna vez has ido a un trainning camp.
  • Has planeado tu boda en función del calendario de triatlones, para que no te afecte demasiado y no pierdas pruebas.