Hay que reconocerlo, no somos profesionales. Por mucho que nos guste nuestro deporte tenemos que saber combinarlo con nuestras horas de trabajo, de descanso y por su puesto con las horas con nuestra familia y amigos. Muchas veces nos obsesionamos por ver la cantidad de horas semanales que hemos entrenado en lugar de centrarnos en la productividad de las mismas. Esto que digo no es nuevo, ya hemos hablado de esto antes, pero de lo que vamos a tratar hoy es de las posibilidades que tenemos de hacer muy buenos entrenamientos a pesar de no disponer de tantas horas como nos gustaría y aprovechar estas horas al máximo.

Planificar, planificar y planificar

Sin duda alguna, la palabra clave es planificación. Empezando por nuestro entrenamiento tanto semanal como diario. Aquí es cuando entra en juego la gran labor que desempeña la figura del entrenador, tanto para saber dar lo mejor de nosotros como para saber cuando parar por sobreentrenamiento.

Teniendo ya nuestro entreno planificado tenemos que saber ver los huecos que tenemos para entrenar. Por ejemplo, debemos plantearnos la posibilidad de tener dos piscinas a las que ir, la más cercana a nuestra casa y la más cercana a nuestro lugar de trabajo. Quizá en el descanso para comer tengas posibilidad de sacar 45minutos de natación que aunque suene a poco, si haces un calentamiento de 400m y unas series fuertes o algo de nado continuo seguro que es un entreno bien productivo y total, ¿quien quiere ir a comer si puedes ir a nadar?

Si eres de los que viaja por negocios, dedica tiempo a mirar dónde vas a estar. Es muy probable que el hotel donde te quedes tenga gimnasio o una piscina que te serán de gran utilidad. Si tienes una escala un poco larga entre vuelos infórmate antes en la web del aeropuerto, la mayoría disponen de un gimnasio que por muy mediocre que sea seguro que tiene una cinta para correr.

Hazte amigo del rodillo

Si no tenemos tiempo para una tirada larga de bici siempre podemos usar el rodillo como comodín. Que sí, que es muy aburrido y no es la misma sensación que rodar en carretera pero puedes sacar un entreno muy específico a la par que efectivo. Asi que no sirven los lloros post competición del estilo a “tenia que haber dedicado más horas a la bici porque me he visto flojo”.

Búscate una pista de atletismo

Tanto para hacer series como para rodajes. De esta manera si vives/trabajas en el centro de tu ciudad y vas a la pista a correr no perderás el tiempo en semáforos y trayectos por la calle y estarás siendo eficaz desde el primer minuto del entrenamiento. Sin olvidar la ventaja que proporciona correr en tartán en lugar de en asfalto para nuestras articulaciones! Por otro lado, si no tienes una pista accessible haz tu ruta antes de salir y no lo dejes a la improvisación si quieres cumplir rigurosamente tu entreno establecido.

Planifica tus comidas para el siguiente entrenamiento

Si vas a realizar una sesión a la hora de comer, aliméntate con antelación para dar tiempo a tu cuerpo a asimilarlo y no te atragantes comiendo mientras te estás atando las zapatillas.

Entrena hasta cuando no estés entrenando

¿Que quiero decir con esto? Muy fácil, aprovecha ratos muertos para configurar tus sesiones de series de la semana si usas dispositivos GPS. Si ya las tienes cargadas no tendrás que perder tiempo los minutos antes del entrenamiento actualizando tu reloj con lo que vas a hacer. Pon en práctica los conocimientos que todos sabemos para mejorar nuestra salud y así mejorarás tu rendimiento por tener el cuerpo a punto para la siguiente sesión. Ya sabéis de lo que hablo, bebe agua periódicamente mientras estás en el curro (si te llevas el agua en un bidón de la bici mejor, así tendrás ocasión en el curro de presumir de tus logros como triatleta), date un paseo de vez en cuando si pasas muchas horas sentado en la oficina… Ya sabéis, los típicos consejos.

Cuando descanses, descansa

Suena a cierto anuncio de coches pero sí, el descanso es una parte fundamental del entrenamiento. El tiempo de recuperación debe ser lo más eficiente posible. Utiliza medias de compresión, son una gran inversión si las usas en tus periodos de recuperación y en vez de para la foto en la carrera de 5k del pueblo. Pon tus piernas en alto cuando estés en el sofá o en la cama, facilitarás el retorno venoso y tus piernas te lo agradecerán en el próximo entrenamiento.

En resumen, debemos aprovechar al máximo todas nuestra horas. Tanto para hacer un simple entrenamiento de 40’, que puede saber a poco pero es mejor que no hacer nada, como para sacar el máximo partido a nuestro reposo y puesta a punto para darlo todo en la siguiente sesión

Foto de portada: Diego Santamaría