Buenas noticias para las ciclistas profesionales, ya era hora. La UCI ha publicado recientemente modificaciones relativas a la maternidad en sus normas y reglamentos a partir de enero de 2019 (que entrará en vigor a partir de 2020) relativas a la maternidad: “La ciclista que no pueda ejercer temporalmente su actividad como ciclista por embarazo tendrá derecho al 100% de su salario durante un período de 3 meses y al 50% de su salario durante otro período de 5 meses”.

Afortunadamente, los tiempos están cambiando. La situación de las ciclistas está mejorando y los equipos son cada vez más profesionales. Pueden correr hasta que son mayores y la maternidad a menudo es parte de su carrera. Por eso, la maternidad nunca debería estar reñida con poder ser una atleta profesional. Además de la cláusula de maternidad, otros logros destacados de los contratos de trabajo por cuenta propia incluyen normas más estrictas en materia de seguros. En 2020 y 2021, las mujeres tendrán derecho a un seguro de salud y maternidad, y en 2022 se incluirá un plan de pensiones.

Hablemos de dinero

No es ningún secreto que el ciclismo femenino recibe sólo una mínima cantidad de dinero del que reciben los hombres. A pesar de todo, ver los números es bastante alarmante. El salario mínimo para un ciclista masculino en un equipo continental profesional es de 30.855 € y 38.115 € en un equipo WorldTour. Mientras tanto, hasta que entre en vigor el salario mínimo obligatorio, el 17 % de las ciclistas profesionales todavía no reciben ninguna asignación económica, y más del 50 % trabajan en un segundo empleo para llegar a fin de mes. Sólo el 8% de las mujeres ciclistas ganan más de 40.000 euros al año, y más de la mitad han tenido que pagar a sus equipos por servicios como asistencia mecánica, pruebas médicas, gastos de viaje para carreras, bicicletas, piezas, alojamiento y comidas.

Esto podría deberse a que, en comparación con el presupuesto anual medio de 15 millones de libras esterlinas del equipo masculino de UCI WorldTour (según Shayne Bannon, Directora General de Mitchelton-Scott), un presupuesto normal para un equipo de ciclismo femenino de primera categoría es un poco más de 200.000 dólares. Eso significa que los hombres tienen 75 veces más dinero para trabajar.

El salario mínimo actual es de 15.000 € (asalariados) y 24.000 € (autónomos). Los autónomos tienen un salario mínimo más alto, ya que deben pagar sus propios impuestos y seguridad social. En el Campeonato Mundial UCI en carretera en Innsbruck, la UCI anunció que habría dos tipos de equipos:  Equipos Mundiales Femeninos y Equipos Continentales, y que el objetivo era tener cinco equipos que formaran parte de los Equipos Mundiales en 2020, 10 equipos en 2021 y 15 equipos en 2022.

Lappartient se quedó asombrado al conocer los datos revelados de la encuesta realizada a 450 ciclistas por The Cyclist’s Alliance. En ella se descubría que las mujeres ganaban menos de 10.000 euros y que aproximadamente el 50% se veían obligadas a pagar una parte de sus gastos de transporte relacionados con su trabajo como ciclistas.

La introducción del salario mínimo es una de las formas en las que la UCI intenta mejorar el ciclismo femenino, pero se introducirá de forma gradual, comenzando con 15.000 euros, con el objetivo de equiparar al equipo profesional masculino continental en 2023, actualmente fijado en algo más de 30.000 euros.

El rango salarial cubierto en las enmiendas de la UCI a sus normas y reglamentos depende en gran medida de si un corredor es contratado como empleado o como autónomo. El artículo 2.13.177 establece los importes del salario mínimo en un período de tres años: 15.000 euros (empleados)/24.600 euros (autónomos) en 2020.

Las cantidades aumentarán en los próximos dos años a 20.000 € (empleados)/32.000 € (autónomos) en 2021 y 27.500 € (empleados)/45.100 € (autónomos) en 2022.

Marianne Vos

Marianne Vos Foto: Instagram

Los Equipos Mundiales Femeninos consiguen licencias de cuatro años

La UCI tiene como objetivo dar la bienvenida a cinco equipos a la nueva categoría de Equipos Mundiales Femeninos en 2020. La meta es conseguir cinco equipos nuevos cada año después de que 15 equipos formen el primer nivel en 2022.

La duración de la licencia de cada equipo variará de dos a cuatro años. Los equipos que formen parte de los Equipos Mundiales Femeninos en 2020 conservarán sus licencias durante cuatro años hasta 2023. Los equipos que la soliciten la temporada 2021 tendrán una licencia de tres años, y los equipos que la soliciten en 2022 tendrán una licencia de dos años.

El tamaño de los equipos mundiales femeninos variará, pero la UCI ha establecido un número mínimo y máximo de corredores de no menos de nueve y no más de 16 en 2020 y 2021. Esto aumentará a un mínimo de 10 y un máximo de 20 corredores por equipo en 2022 y en adelante.