En invierno la opción sencilla es el rodillo. Ya sabéis que en Planeta Triatlón somos auténticos forofos. Pero está claro que al menos un día a la semana hay que atarse los machos, encomendarse a Ra, dios egipcio del sol y salir a entrenar a la carretera: en ningún sitio como en ella se entrena la bicicleta en las mismas condiciones que en competición.

Pero ya sabemos, hace un frío que corta el cutis y hay que centrarse en conseguir volver a casa manteniendo una temperatura aceptable y con las menores humedades posibles, y la preparación de una salida en bicicleta pasa de ser “me pongo el maillot, el coulotte, las zapas y a pedalear” a una especie de pase de modelos de andar por casa: que si una malla térmica, que si un pantalón largo windstopper por delante, que si camiseta interior, que si maillot para temperaturas polares, que si guantes, braga, zapatillas de invierno, cubrebotas, gorro para la cabeza, guantes de nieve… Que más que un ciclista parecemos un esquimal de colorines.

Así que vamos a por unas cuantas indicaciones para tratar de lograr unas salidas invernales perfectas:

Escoge la ropa adecuada

Puede parecer obvio, pero en muchas ocasiones nos equivocamos: a veces pecamos en exceso (yo he llegado a salir con cuatro capas) y terminamos pasándolas canutas con el sobrecalentamiento. O por defecto: asomamos la cabeza a la calle, vemos que brilla el sol, y salimos con ropa de menos.

¿Qué se puede hacer al respecto? En primer lugar revisar las distintas aplicaciones móviles de pronóstico del tiempo, y revisar cómo va a hacer a lo largo de todo el recorrido. En segundo lugar, salir cinco minutos antes de lo que sales habitualmente, y dar un par de vueltas a la manzana testeando en vivo si la ropa que llevas es la correcta.

En segundo lugar, lleva ropa que puedas quitarte y guardar sin muchos problemas.

Y por último, evita el sudor, así que opta por ropa que transpire. Y ya si es wind stopper, mejor que mejor.

etxeondo

No te hagas el valiente

Igual que decimos que no hay que pecar de llevar demasiada ropa, tampoco hace falta hacerse el héroe y salir con maillot corto porque tú en cuanto des cinco pedaladas entras en calor. Si ves que has salido con poca ropa lo mejor es que des media vuelta y te vueltas para casa: lo menos que puedes coger es una hipotermia y hacer de la salida en bicicleta en solitario o con los amigos un auténtico drama: con frío los vasos sanguíneos se contraen para mantener la temperatura, las articulaciones se comienzan a entumecer y dar pedales es mucho más difícil.

Cuida tus extremidades

Guantes, calcetines y cubrebotas son nuestros amigos en invierno: los pies y las manos son los primeros en sufrir el frío. Si eres capaz de mantenerlos en una temperatura aceptable, tendrás mucho terreno ganado.

Además, lleva también cubierta la cabeza: un gorro por debajo del casco, o incluso pasamontañas, es un accesorio perfecto.

Además…

Lleva bebida caliente en uno de tus bidones: si tienes alguno que mantenga la temperatura, perfecto. Un trago caliente en medio del camino será como manjar de dioses, teta de novicia, el mejor licor de hierbas en el sofá de casa en la sobremesa del domingo por la tarde… ¡Una maravilla, oye!

Si tienes que hacer paradas técnicas en algún bar para coger calor, hazlo, no tengas miedo: para cinco minutos, toma un café rápido, y a seguir pedaleando. ¡Así que no te olvides de llevar dinero en los bolsillos!