La obsesión por ganar de Lionel Sanders roza el paroxismo. El canadiense vive por y para el triunfo en Hawaii, y cada derrota que sufre le afecta, a priori, mucho más que a sus rivales. Incluso Sebastian Kienle le tomaba el pelo hace unos días en su cuenta de Instagram, cuando comentaba que Javier Gómez Noya había hecho el mismo 8×1000 de carrera a pie que Sanders y Lange, y todas las series por debajo de 2:50.

En el último vídeo de Zwift, la marca de rodillos que le patrocina, hemos sabido un poco más de cómo le afectó la derrota en Kona 2017 a manos del propio Lange, que le adelantó a falta de cinco kilómetros para alcanzar la meta. “Me despierto por las mañanas entre sudores y pesadillas“, comenta al poco de comenzar la grabación.

Tengo buenas sensaciones sobre lo que puede ser ganar, y sé que este año puedo lograrlo“, comenta poco después, antes de enseñar el cuenco en el que guarda las medallas ganadas en Hawaii. “Este es el bowl con el que desayuno cada mañana“.

Está claro que el canadiense lo pone todo. “Podría volver a casa en ambulancia después de cada carrera“, explica el actual subcampeón de la distancia. “Ese es el nivel al que compito“.

Tras Ironman Mont Tremblant, donde falló estrepitosamente con la nutrición, Lionel ha trabajado concienzudamente para mejorar en este aspecto: “Una de las grandes diferencias con respecto a Kona 2017 es que este año como mucho mejor“. De hecho, y esta es una de las grandes sorpresas, confiesa que lleva catorce semanas sin comer carne. Teniendo en cuenta que su consumo calórico alguna de sus jornadas de entrenamiento alcanza las 10.000 calorías, ha de hilar muy fino a la hora de recargar.

Sin duda alguna, Sanders es distinto. Y con la vitola de ser el máximo favorito para la victoria en esta edición.