Muchas de las personas que seguimos ayer la Maratón de Boston en directo nos hacíamos la misma pregunta, ¿Quién es Sarah Sellers?

Sellers cruzaba la línea de meta como segunda clasificada en una de las maratones más prestigiosas del mundo bajo unas condiciones de lluvia, viento y frío como nunca se habían vivido. Pero no dejaba de ser una completa y absoluta desconocida. No existían muchos tiempos registrados por la corredora en competiciones anteriores y no era una de las favoritas dentro de la élite femenina en Boston. Sarah Sellers llevaba una indumentaria normal y corriente, como cualquiera de nosotros, sin patrocinios a priori visibles en su equipación y parando el cronómetro al llegar a meta, como cualquier corredor de maratón.

 

Sarah Sellers

Foto: GETTY IMAGES

Su tiempo: 2h 44 minutos 4 segundos

Sarah Sellers hizo un tiempo de 2 horas 44 minutos 4 segundos, lo que quería decir el segundo puesto entre las siete mujeres norteamericanas que consiguieron el top 10. Desiree Linden fue la primera corredora estadounidense en ganar la carrera desde 1985, un final histórico en una carrera llena de sorpresas. Pero el final de Sellers puede haber sido probablemente el más increíble de todo lo que se ha vivido este año en Boston.

Top 5 femenino

1. Desiree Linden (USA) 2:39:54
2. Sarah Sellers  (USA) 2:44:04
3. Krista Duchene (CAN) 2:44:20
4. Rachel Hyland (USA) 2:44:29
5. Jessica Chichester (USA) 2:45:23

“Todavía no puedo creerme que terminara segunda”, dijo Sellers, de 26 años, en una entrevista telefónica el lunes por la tarde. “Voy a despertarme y esto habrá sido un sueño”.

Sellers no tenía previsto subirse a podium de la maratón de Boston. No lo tenía cuando era una corredora con cualidades en la Universidad de Weber en Ogden, Utah, donde creció. Ni siquiera cuando se clasificó para Boston después de ganar el Maratón de Huntsville el pasado septiembre en Utah con 2:44:27. Sólo se inscribió en Boston porque su hermano menor, Ryan Callister, de 24 años, lo corría también. Ryan terminó en 2:48:20.

Su profesión a tiempo completo: enfermera anestesista

Sarah Sellers trabaja como enfermera anestesista a tiempo completo en Tucson. No tiene representante, ni patrocinadores, y tiene que entrenar a las 4 a.m. antes del trabajo o a las 7 p.m. después de sus turnos de 10 horas en el Centro de Salud Banner.

En los últimos meses, los Sellers se entrenaron principalmente por su cuenta, corriendo seis días a la semana y hasta 160 kilómetros. Básicamente, Sarah era una corredora completamente anónima compitiendo contra las figuras más grandes del deporte.

Todavía sigue viendo a las corredoras profesionales a las que venció como ídolos, no como compañeras – “no sólo a las mujeres estadounidenses, sino también al resto de internacionales”, dijo.

“Obviamente, las condiciones fueron el comodín que todos tuvimos, pero creo que me beneficiaron”, dijo Sellers. “En cuanto a mi tiempo en la carrera, no debería estar en la misma página que ninguna de las 20 mejores mujeres. … ellas juegan en otra liga diferente a la mía.”

Sarah Sellers

El premio: 75.000 dólares

Pero por un día, Sellers pudo decir que estaba entre las mejores. El premio por ocupar el segundo lugar es de 75.000 dólares, dinero que ha dicho que destinará a pagar los préstamos de estudiantes suyo y de su marido. “Honestamente, no pensé que tendría nada que celebrar”, dijo Sellers.

Su entrenador, Paul Pilkington, de Weber State, le aconsejó salir de forma conservadora, y durante la mayor parte de la carrera, Sellers se quedó atrás. Cuando la cuarta clasificada, Rachel Hyland, hizo un cambio en el kilómetro 32, Sellers la siguió.

A medida que otras corredoras empezaron a desfondarse, Sellers se encontró fuerte en los últimos kilómetros hasta la recta final. Corrió la segunda media más rápida que la primera.

“Creo que lo más importante es su fuerza mental”, dijo Pilkington. “Es un poco más alta, así que uno pensaría que el viento sería perjudicial, pero es muy fuerte”.

Objetivo: Tokyo 2020

A Shellers le gustaría poder clasificarse en el grupo que da acceso a los trials del maratón olímpico (2:37) y Boston le ha dado un chute de confianza para seguir firme hacia su objetivo. No planea reducir su jornada de trabajo como enfermera. “Es realmente gratificante y me da una perspectiva de la vida”, dice, y tiene la intención de correr otra maratón este otoño.

Mañana miércoles, regresará al centro de salud para trabajar en su turno de enfermera, viviendo una vida parecida a la que llevaba antes de la maratón de Boston. Excepto que ahora, menos gente tendrá que preguntarse quién es Sarah Sellers.

Fuente: washingtonpost