El bueno de Iván García llevaba meses poniéndome la cabeza como un bombo con que tenía que probar las Kinvara, ahora que estoy en plena preparación del Ultratri. Y por fin, desde la semana pasada que me ha llegado a casa un par, he podido satisfacer sus deseos.

Primeras impresiones

Saucony Kinvara 7

Saucony Kinvara 7

Durante años fui de Saucony Jazz. Tuve las ediciones 14, 15 y 16. De hecho, mi primer maratón, allá por 2012, fue con unas jazz que guardo en una caja como oro en paño. Así que tenía bastante curiosidad en conocer estas Kinvara, de las que mucha gente habla como el mejor modelo de zapatilla de natural running. Bueno, miento: zapatilla previa al natural running.

Por encima de todo, he de decir que me ha gustado la sensación de ligereza. En cierta manera es normal: Es una zapatilla que para la talla 42,5 pesa únicamente 214 gramos. Claro, con un peso así, uno podría pensar que se encuentra ante una zapatilla para corredores rápidos con una buena base técnica, pero nada más lejos de la realidad: la amortiguación que poseen es perfectamente válida para aquellos que necesitan una ayudita a la hora de reducir el taloneo y que van en ritmos medios, cercanos a los cinco minutos por kilómetro. Yo, al menos, la he probado a esas velocidades.

Otra virtud que les destaco es la sujección: la horma es normal, pero la sujección de los cordones es cojonuda. Supongo que es el sistema Prolock, que -yo al menos- no había visto hasta ahora.

La mediasuela

Saucony Kinvara 7

Saucony Kinvara 7

En esta zapatilla la mediasuela no se puede distinguir de la suela, dado que es la misma estructura. Basada en EVA+ (en un momento hablo de ella), incorpora la tecnología Everun, que añade una nueva capa (a mayores de las de las zapatillas tradicionales) que favorece la amortiguación.

El upper

Saucony Kinvara 7

Saucony Kinvara 7

Saucony Kinvara 7

Saucony Kinvara 7

El upper de la Saucony Kinvara 7 es de una sola pieza, con termosellados Flexifilm. Tal como dije al principio, la zona de los cordones es una gozada, con el sistema Prolock que sujeta el empeine.

Ah, y la lengüeta es muy cómoda. Ya dije al principio que la zona del upper era de lo que más llamaba la atención de esta zapatilla.

La suela

Saucony Kinvara 7

Saucony Kinvara 7

Primer detalle: tres tecnologías distintas (spoilers, vienen unos cuantos palabrejos). La base principal, de una solo una pieza, está compuesta de EVA+, el polímero exclusivo de Saucony que minora la sobrepronación y maximiza el rebote (la zona blanca, para que os ubiquéis). Si llega algún par de Saucony Kinvara 7 a vuestras manos, probad a presionar: es un material suave, dotado de flexibilidad (el dedo se hunde un par de milímetros) pero que al mismo tiempo no pierde la consistencia.

La desventaja que tiene el EVA+ es el desgaste: si bien la sujección al suelo es magnífica, la fricción se incrementa.

En el talón y la puntera, dos bloques de XT-900 (la zona verde), material mucho más firme y que soporta mejor la abrasión del terreno. Y en la zona del metatarso, IBR+ (zona naranja), compuesto de caucho un 33% más ligero que el convencional y con una flexibilidad a medio camino entre el EVA+ y el XT-900. ¿La ventaja? Incide favorablemente en la amortiguación.

Segundo detalle: la zapatilla es prácticamente plana, únicamente la puntera levanta del suelo. Y el drop, como hemos dicho al principio, es ideal para todos aquellos que anden dándole vueltas a lo de tirarse al monte con el natural running: solo cuatro milómetros. Pese a que es un drop muy bajo, que podría echar para atrás a mucha gente, el cambio es muy suave.

Test

Saucony Kinvara 7

Saucony Kinvara 7

Dos tiradas distintas: una tirada larga de veintidós kilómetros (sí, ¿qué pasa? preparar una distancia ultraman es lo que tiene) y otra de series en circuito cerrado de terreno pedregoso. En el primer caso, a ritmo de 5’10” de media, sin forzar, en Z2. No me pidáis ritmos más altos, uno está para lo que está. ¿Sensación? Zapatilla equilibrada, con un muy buen agarre y lo que venimos diciendo a lo largo de toda la review, una amortiguación digna de otras zapatillas de drop mucho más alto. Quizás con una velocidad un poco mejor las prestaciones se incrementarían.

No obstante, lo mejor es que la sensación fue igual a principio de tirada que al final. Así que bravo, señores de Saucony.

Segundo test, 8×1000 con minuto y medio de recuperación. Buenas sensaciones, lo que vengo también comentando en párrafos anteriores: magnífica sujección al terreno y buen rebote. Teniendo en cuenta que las series intento hacerlas con técnica, en cierta manera podía recordar a la tracción de las voladoras, pero con las ventajas de una zapatilla para ritmos más lentos. Empecé en 4’15” y las últimas series, ya con la patata bombeando y el ácido láctico llamando a gritos en mis cuádriceps, terminé en 4’30”. En todo caso, una muy buena respuesta.

Así que zapatilla ideal para corredores neutros que estén buscando sensaciones de libertad. No son para usarlas todos los días (mi tirada de veintidós kilómetros es excesiva, lo asumo), pero que para correr alegre, en días en que haya que apretar, va de perlas.