A estas alturas de la película ya todos conoceréis del proyecto #Breaking2 de Nike para intentar conseguir romper la barrera psicológica de las dos horas en maratón. En apenas un mes tres Eliud Kipchoge, Lelisa Desisa de Etiopía y Zersenay Tadese, los tres elegidos, lo intentarán en el Circuito de Monza, Italia, rodeados de liebres.

¿Pero y las chicas?

En el atletismo de élite os chicos son, y serán, más rápidos que las chicas. Sandra Hunter, fisióloga, ha pasado gran parte de su carrera estudiando a atletas femeninas: «Los hombres tienen más músculo, menos grasa que arrastrar, corazones más grandes y más hemoglobina». Así que hace unos años, Hunter, junto a otros dos notables fisiólogos, Michael Joyner y Andrew Jones, se preguntaron cuál sería el equivalente femenino de un récord masculino. Publicaron sus resultados en el Journal of Applied Phisiology, en 2015, llegando a la conclusión de que en el equivalente femenino las dos horas en maratón ya estaban superadas.

Hace ya catorce años, en 2003. Por Paula Radcliffe.

¿Cómo llegaron a esta conclusión? Compararon los cien mejores maratones de ambos sexos, y descubrieron, que de media, la mujer más rápida era entre un doce y un trece por ciento más lenta que el hombre más rápido. Usando esa ecuación, dos horas en maratón venían a ser 2h16′ para las chicas. Y esto hace que el récord de Radcliffe, de 2h15’25» esté por debajo. Es un diez por ciento más lento que el récord masculino, en manos de Kimetto con 2h02’57».

Catorce años después, el récord de Radcliffe sigue en vigencia. ¿Por qué no se ha roto aún? Pues porque hoy por hoy es un tiempo inaccesible para el resto de corredoras. Quien más se ha acercado fue Liliya Shobukhova, la rusa que corrió el maratón de Chicago de 2011 en 2:18:20.

Tres factores destacan por encima del resto para pautar la habilidad de un corredor en larga distancia: un alto VO2 max, un umbral de lactato alto y la economía de carrera. Radcliffe era extraordinaria en los tres. Una tormenta perfecta, dice Sandra Hunter.

Su economía de carrera es digna de estudio. La mejoró a través de duros entrenamientos, del orden de un quince por ciento entre 1.992 y 2.003. Comenzó corriendo cortas distancias, compitiendo en el 10K (Juegos Olímpicos de 2000 y Campeonato del Mundo de Cross de 2001) antes de disputar su primer maratón en 2002. Unos meses después, batía el récord de la distancia en el Maratón de Chicago con un tiempo de 2:17:18. En 2003, en Londres, terminaba dejando el tiempo en los 2h15’25» actuales.

¿Habrá más Paula Radcliffe por ahí y no nos habremos enterado?