No sé por qué llevo unos días dando vueltas a la cabeza sobre en qué parece que se está convirtiendo esto de ser Ironman Finisher y creo que he encontrado algo a lo que puedo compararlo: a hacer la mili.

Para los más jóvenes o para los que nos leen de otros países, deciros que “la mili” era hasta hace unos años el Servicio Militar Obligatorio que todo español estaba obligado a hacer. Así que con dieciséis años más o menos te llamaban para tallarte y si no tenías ninguna enfermedad rara, pies planos, o déficit estructural o de visión o asma, o alguna cosa así, y si te encontrabas sin estudiar ninguna carrera universitaria o antiguo FP (Formación Profesional)… muy a tu pesar tenías que hacer “la mili”.

Otra opción para no hacer este Servicio Militar Obligatorio era hacerte Objetor de Conciencia, con lo que puede que te tocase trabajar de barrendero durante unos meses, o si no hacerte Insumiso, que era como decir un NO rotundo a cualquier servicio a tu país.

¿Y a cuento de qué todo esto?

Pues que recuerdo que en esos años, lo amigos míos que hicieron la mili estaban considerados en el pueblo como “auténticos hombres”. Ahora serían Miliman. Hacer la mili era haber sufrido lo insufrible durante meses, haber corrido con botas pesadas bajo la lluvia, haber pasado noches de guardia sin pegar ojo, haber tenido que cumplir los estrictos planes de tus superiores, haber dormido en mitad del campo expuesto a tigres y leones (todos quieren ser los campeones)…

Y era cierto. Al parecer se sufría de lo lindo en la mili. Por cierto, por si no te has dado cuenta aún, que se me olvidaba decirlo, yo no la hice.

¿Y en qué se parece esto a hacer un Ironman?

Pues en todo eso. Hacer un Ironman es una preparación de meses, en los que has tenido que entrenar bajo la lluvia, durmiendo más bien poco, compaginándolo con el trabajo y la familia, con una disciplina militar en la que tu entrenador es como si fuese el jefe del jefe de Demi Moore en la Teniente Oneill. Es toda una hazaña épica. Solo apto para grandes locos a los que no les importa sufrir y que lo dan todo por cruzar la maravillosa M de la meta.

Ahora que no hay mili creo que hacer un Ironman es lo que hace sentirse orgulloso a los padres de sus hijos. “Mi hijo hace Ironman”. Así que ahora que estamos en periodo de políticos que les gusta ponerse medallas por cosas, creo que si quieren tener gente responsable, ordenada, trabajadora, capaces de hacer cualquier cosa por sacar 30min para un rodaje suave…por favor, hagan del Ironman la nueva mili.

No sé si en caso de guerra sabríamos disparar ni siquiera una pistola de agua, pero eso sí, correríamos como guepardos huyendo de los conflictos.

Sobre el autor de este artículo

JuanP Vázquez entrenador de triatlónEntrenador Nacional de TriatlónEspecialista en Larga Distancia y Rendimiento, Oficial de Triatlón (Juez), Biomecánico y Readaptador Deportivo. ¿Necesitas un entrenador? Estaré encantado de explicarte cómo trabajo y así unirte a mi grupo de entrenamiento.
JuanP Vázquez Entrenador de triatlón