Siempre hemos dicho que esto del triatlón es un hobbie muy caro. Entre los neoprenos, las bicicletas último modelo, las zapatillas de correr, los precios de los dorsales, las habitaciones de hotel y esas otras tantas pequeñas cosas que vamos acumulando, a final de temporada, si echamos la vista atrás, nos hemos dejado un pastizal. Afortunadamente, hay muchas maneras de conseguir que este gasto anual no sea tan excesivo. Ahí van unos cuantos trucos para conseguir reducir el presupuesto.

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1.- Busca carreras cerca de casa. Los gastos de viaje pueden hacer que tu presupuesto se desmangue con una facilida inusitada, así que si eres capaz de competir en triatlones que tengas cerca de casa, e incluso que puedas ir compartiendo coche o furgoneta con compañeros de club, mucho mejor.

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2.- Organiza las vacaciones en función de tus pruebas objetivo. En 2015, por ejemplo, mis vacaciones fueron en La Selva Negra, en Alemania. ¿Por qué? Porque competía en el Ironman de Frankfurt. Eso evita el hecho de duplicar gastos.

3.- Si todos los años viajas fuera a competir, y lo haces en avión, trata de acumular puntos de viaje. Si viajas en coche, hazte con una tarjeta de descuento de alguna gasolinera.

4.- Únete a algún club de triatlón que ofrezca beneficios a sus socios. Casi todos los clubs tienen acuerdos con tiendas de bicis locales, con empresas de nutrición, tiendas de ropa, etc… Aparte, hay muchos triatlones (por ejemplo el Altriman) que ofrecen descuentos por volumen de dorsales: si entre los compañeros de club os organizáis para ir a las mismas pruebas, podréis ahorrar unos euros.

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5.- Planifica tus carreras con antelación: si tienes que reservar hotel, posiblemente te será más barato hacerlo unos meses antes, que a punto de llegar la fecha de la prueba.

6.- Recicla tu material. Muchos tenemos la costumbre de acumular zapatillas de carrera a pie en el trastero, o ropa, o incluso bicicleta, sin decidirnos a venderlas. Ya hay plataformas en España, como Tuvalum o Wallapop, en las que poder sacar rentabilidad a todo ese material que tenemos olvidado, y que aún puede tener uso.

7.- Dedícale mucho tiempo a la decisión de escoger una bicicleta: la bici es, de lejos, el coste más importante que tiene un triatleta, y no es una elección baladí. Todos más o menos tenemos claro qué marcas nos gustan, pero tiene que haber muchos factores a la hora de tomar la decisión. Si optamos por una bicicleta de segunda mano -de algún compañero de club, por ejemplo- al precio invertido hay que añadirle el coste del estudio biomecánico, que en este caso es fundamental: un correcto estudio biomecánico puede salvarnos de lesiones y tener que soltar dinero en médicos y fisioterapeutas.

8.- Aprende a arreglar el neopreno. Aunque parezca mentira, arreglar el neopreno no es tan complicado. Y eso nos va a ahorrar mucho dinero.

9.- Aprovecha los geles que dan en las carreras, así como las barritas que vienen en la bolsa del corredor. Tenemos la costumbre de ir acumulándolas en algún cajón olvidado, cuando podemos ir sacándolas partido en tiradas largas de bicicleta o carrera a pie.

10.- No compres material innecesario. Muchas veces caemos en este error, y si sumamos el dinero que nos dejamos al año en artículos que apenas utilizamos, veremos que es un buen dispendio. Por ejemplo, pullbuoys, esterillas, pesas… Pueden estar a nuestra disposición en la piscina a la que vayamos o el gimnasio. Basta pedirlas.

11.- Hablando de gimnasios, no pagues mes a mes, paga paquetes de seis o doce meses, el ahorro es más que considerable.