Un triatleta del calibre de Sebastian Kienle, Campeón del Mundo de Ironman en 2014 y segundo en 2016, sabe que la recuperación de una competición es básica para afrontar la siguiente con garantías. El desgaste en pruebas de este tipo es muy importante. No en propio el propio Kienle consumió más de 6.600 calorías en su victoria en Ironman Cozumel 2017. En una de sus últimas entrevistas con Polar, la marca- de pulsómetros que le patrocina y cuyo Polar V800 luce en cada prueba, el deportista alemán ha narrado cuál es su procedimiento para recuperar lo mejor posible.

Una hora después de acabar

Para Kienle los sesenta minutos posteriores a cualquier competición suelen ser bastante movidos. “Dependiendo del resultado, hay muchas cosas que hacer, entrevistas, etc…“, reconoce. Lo más importante, la hidratación. “Intento beber mucho también por el control de dopaje para poder pasarlo rápido“. Además, procura ingerir los primeros alimentos. “Trato de tomar una barra de proteínas o un batido“. Lubos Bilek, entrenador y hombre de confianza de Kienle, es un poco más negativo sobre este espacio de tiempo. “Después de una gran competición como Frankfurt o Hawaii, en la que un atleta esta cerca de los puestos de cabeza, no hay posibilidad de empezar a recuperar de manera correcta“. En su opinión, poco más se puede hacer que suministrar agua a su pupilo primero, y energía y clara de huevo después.

Cuáles son los aspectos más importantes de la recuperación después de la carrera

Las recomendaciones de Kienle en este sentido son claras: Hidratación, buscar algo de proteina fácil de consumir, y mantenerse en movimiento para no detener en seco los procesos del cuerpo. Además hay que enfriar correctamente después de una prueba de larga distancia. Y si es posible, tumbarse con las piernas en alto.

8 horas después de la carrera

En este impasse de tiempo el alemán recibe masajes, continúa consumiendo líquidos para evitar la deshidratación y procura descansar lo máximo posible. Hay que tener en cuenta que no llega hasta la habitación del hotel hasta casi cuatro horas después de acabada la prueba. Tras una buena ducha, llega el momento de comer. En palabras de su entrenador “algo poco sano, la cabeza necesita descansar y disfrutar de la vida“. Ya sabéis, el premio de los campeones que todos hemos disfrutado después de cruzar la meta.

24 horas después de la carrera

Para Kienle es fundamental dar un paseo para mantener activo el cuerpo y que la sangre fluya. Así se evitará gran parte de la destrucción muscular y los dolores. Además, conviene recibir otro masaje, más intenso que el de recién acabada la prueba. Otras actividades que se pueden practicar son aqua jogging o un ligero paseo en bici, sin apenas esfuerzos.

La primera noche tras un larga distancia es muy dura. “En la mayoría de los casos Sebbi solo se acuesta sin poder dormir“, afirma Lubek. El cuerpo acumula aún adrenalina de la competición y maneja mucho estrés, así que si al día siguiente se puede dormir una siesta, mejor.

48 horas después de la carrera

Según el deportista teutón hay que buscar proteína de alta calidad para ayudar al cuerpo a reparar las microrroturas musculares sufridas durante la carrera. Y dado que el cuerpo necesita descansar, hay que dormir lo máximo posible. Es el momento también de comenzar a analizar la prueba. Sebastian y Kienle echan un vistazo rápido a los datos de la prueba.

¿Qué ocurre una semana después de competir?

Es el momento de volver a entrenar, aunque de manera paulatina. “Doy un paseo en la btt eléctrica con mi mujer o me voy de excursión. No solo hay que recuperar la forma física, también es importante hacerlo mentalmente”. Lubek va más allá: “En la primera semana después de competir en un Ironman mis triatletas no hacen ningún deporte de verdad. Nadarán un poco, más por disfrutar del agua que otra cosa, pasearán tranquilamente o irán en bici eléctrica“. Y como su discípulo, afirma que la recuperación es lo más importante.