Sebastian Kienle continúa su preparación de cara a las primeras citas del calendario, que le llevarán hasta Ironman 70.3 St. George el próximo 4 de mayo, y Challenge Heilbronn quince días después. Tras varios meses lesionado, cuando una dolencia en el talón de Aquiles le obligó a abandonar en el último Campeonato del Mundo de Ironman, el alemán comienza a ver la luz al final del túnel y divertirse entrenando.

Tras una semana en Girona, en la que pudo coincidir con su amigo y rival Jan Frodeno, Kienle se ha desplazado a tierras italianas para continuar entrenamiento en altura junto a la ciclista del Michelton-Scott Annemiek van Vleuten, con quien incluso ha tenido tiempo para grabar un nuevo spot para una de las marcas para la que presta su imagen, la fabricante suiza de bicicletas Scott. En él el que fuera Campeón del Mundo de Ironman y 2014 y la vigente ganadora de la Strade Bianche femenina han subido uno de los puertos más míticos del ciclismo internacional, el Passo del Stelvio.

El Stelvio, con sus 2.758 metros de altitud, es la segunda montaña asfaltada con mayor altitud de los Alpes Orientales. En su vertiente Este, posiblemente la más dura, tiene más de 25,6 kilómetros de ascensión al 7,5% de pendiente media. El desnivel que se supera es de 1.800 metros, una auténtica barbaridad.

El discípulo de Phillip Seipp continúa su preparación con vistas al próximo Campeonato Mundial de Kona 2019, que un año más vuelve a ser el gran objetivo de temporada. Este año, espera superar sus problemas físicos: «Kona es el gran objetivo como todos los años, pero solo tomaré la salida si mi tendón de Aquiles me lo permite«. A sus 34 años también aseguró que podría bajar de las dos horas y 25 minutos en una maratón si se encontrase bien físicamente.

Habrá que ver el rendimiento en St. George, donde a priori no se encontrará grandes rivales, para saber qué posibilidades tiene frente a nombres como los de sus compatriotas Lange o Frodeno. Con ellos, por cierto, coincidirá antes de Hawaii en el Campeonato de Europa de Ironman, que como es tradicional un año más vuelve a celebrarse en Frankfurt.