El humano es vago por naturaleza, o por lo menos tendemos a serlo, por mucho Ironman que seamos. No sé qué clase de hormona o cromosoma o lo que sea se pierde con tantas horas mientras compites en un triatlón de larga distancia pero lo que sí sé a ciencia cierta es que es hacerte finisher de una gran prueba, e ipso facto, es decir, inmediatamente, en el acto, te vuelves un gran “odiador” de subir escaleras.

Nos pasamos meses y meses apretando como cosacos en la bici, haciendo series infernales corriendo en la pista, y nadando más que un pez. Llegamos a casa, sesiones de estiramientos, sesiones de Compex…para después entrar por la puerta de un edificio y no parar de buscar el ascensor evitando hasta mirar a la zona de la escalera.

Pero, ¿por qué nos pasa esto?

Somos Ironman, unos logradores de lo imposible, nosotros podemos con todo, somos unos conquistadores de lo desconocido, unos…unos pringaos, eso es lo que somos!!!

Vemos una escalera y huimos como la Pantoja de los periodistas. ¿Qué tienen unos míseros escalones para darnos tanto miedo?  No deja de ser un ejercicio sencillo. Elevas la pierna, adelantas el cuerpo y apoyas un pie en el escalón. Acto seguido levantas la otra pierna adelantando un poco el cuerpo y de nuevo subes otro escalón. ¿Tan complicado es? ¿Y tan duro?

Y bueno, si eres de los osados que se atreve a subir una escalera, quiero decirte que debes estar preparado porque las sensaciones son algo que jamás habrás sentido.  Me han contado que se acelera el pulso, que los cuádriceps  parece que te van a estallar y que posiblemente puedas tener agujetas durante las próximas semanas. Así que piénsatelo bien. Y por supuesto, si lo haces, debes decírselo a tu entrenador para que te lometa en la planificación del Training Peaks. Que seguro que tiene que modificar las cargas de la semana.

Lectores de nuestra bella revista, no sé si esto lo publicarían en una revista científica de investigación a nivel mundial, pero creo que al menos nos serviría, a mí seguro que sí, para saber si soy o no el único que termina un Ironman y después no quiere subir escalones.

Por favor, si sois uno de los míos, os invito a expresar  libremente en comentarios vuestros miedos!

Y sin temor, compartidlo porque seguro que no somos los únicos.

Que pasen un buen día. ¡Benditos ascensores!

Y cuidado con campañas como esta de Coca Cola que se hizo en un centro comercial de Barcelona http://comunicacionencambio.com/ascensor-saludable-coca-cola/ y que os invito a ver: