Si en algún momento has intentado nadar con una goma alrededor de tus tobillos sabrás que no se trata de un trabajo nada fácil. Pero si lo haces de manera correcta -y con un enfoque adecuado- puede tener buenos resultados en tu natación. 

Nadar con una goma no es fácil, eso es algo que sabemos antemano, pero mejorará nuestra técnica y veremos los beneficios de inmediato a medida que consigamos levantar nuestras piernas y mejore nuestra velocidad. Se trata de un método de entrenamiento perfecto para el triatlón y las aguas abiertas que nos ayudará a desarrollar un buen ritmo y sincronización en el movimiento.

La goma debe encajar ligeramente alrededor de los tobillos para mantener los pies juntos, bloqueando las patadas. Esto causará resistencia y arrastre de la parte posterior de nuestro cuerpo, ya que nuestros pies caerán hacia abajo en el agua, haciendo las cosas más difíciles que nadar normalmente.

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Natación con gomas

Las gomas tienden a tirar de nuestras piernas hacia abajo a la misma vez que reducen nuestra rotación. Esta mayor resistencia y la rotación reducida aumentan la carga en los hombros, por lo que se recomienda no abusar de su uso.

Aquí tienes algunos consejos útiles a la hora de nadar con gomas:

– Asegúrate de que estás exhalando suavemente en el agua para reducir la flotabilidad en el pecho y ayudar a levantar tus piernas hacia arriba.

– Trata de respirar con menos frecuencia que la normal (por ejemplo, cada 5 brazadas) para mantener más tiempo el aire en tus pulmones.

Estírate, tratando de quetu caja torácica lejos de la cadera. Esto mejorará tu estabilidad y te mantendrá más alto en el agua.

– Apunta con los dedos de los pies hacia atrás y gíralos ligeramente hacia adentro para que se toquen entre si.

– Mantén la cabeza baja en el agua cuando respires, con un ojo debajo del agua y otro fuera. A veces llamamos a esto la «vista de pantalla dividida», deberías ser capaz de ver debajo y por encima del agua al mismo tiempo.

– Concéntrate en una buen agarre, empujando el agua hacia atrás con buen ritmo. Si lo haces hacia abajo levantarás tu cadera y te hundirás las piernas. La mejor manera es ser consciente de lo que hemos dicho en tantas ocasiones, que el codo tiene que estar alto para agarrar la mayor cantidad de agua posible. Si estás buscando ejercicios para conseguirlo, te recomendamos visitar el que explica cómo el ejercicio de tocarse la cabeza ayuda a conseguirlo.

Nada con un ritmo continuo, sin ningún punto muerto o pausas. Una pausa hará que te detengas en el agua para que empieces a hundirte. La propulsión continua supera la resistencia de la banda y te mantiene avanzando de manera efectiva, como sucede en aguas abiertas.

-Algunos tenemos las piernas demasiado musculadas, por lo que nos hundimos con facilidad. Si eres de estos intenta colocar un pull entre tus piernas mientras que usas la banda para reequilibrarle ligeramente.

Cuándo usarla

Lo ideal es usarlo en distancias cortas de 25 o 50 metros. La idea es nadar rápidamente con buen ritmo y centrarse en las zonas de movimiento que detendrán las piernas que se hunden más bajo en el agua.

Es un buen ejercicio para complementar una sesión de técnica orientada, por ejemplo, a las aguas abiertas. Si llegas a ser hábil con la goma puedes utilizarla también en otro tipo de entrenos. Por ejemplo en entrenamientos grupales intentando un «pique» en distancias cortas con otro compañeros. No es fácil, pero puede ser muy beneficioso para tu natación, sobre todo si quieres mejorar en aguas abiertas.