Da igual el tamaño de los sueños. Podemos tener sueños grandes y podemos tener sueños pequeños, siempre y cuando los tengamos. En triatlón es bien fácil: Unos soñarán con clasificarse para Kona, otros simplemente con debutar en, por ejemplo, el triatlón popular de Madrid, con su bici de montaña y un trimono prestado. Mientras se cumplan, unos y otros se sentirán satisfechos, plenos, felices. Y lo contarán en facebook y mirarán a sus parejas e hijos en la línea de meta, exhaustos, cansados y todo sudados, con una tremenda felicidad en los ojos.

Lo he conseguido.

David Rosado es el Director General para España de GoldNutrition, la marca de nutrición deportiva. Está casado, es padre de cuatro hijos y se pasa el puto día viajando de un lado para otro. En su momento, hace ya casi cinco años, hizo algún triatlón sprint pero dado su volumen de trabajo y la poca disponibilidad de horario para entrenar, terminó aparcándolo.

Hasta este año, que se ha propuesto completar ocho triatlones de distancia olímpica a lo largo de toda la temporada, comenzando el 1 de abril y acabando el 27 de agosto. Para algunos podría ser un sueño pequeño, para un triatleta de larga distancia suena a un entrenamiento más, pero para David es su reto. Le supone un grandísimo esfuerzo que le ilusiona y acojona al mismo tiempo.

David Rosado

Foto: GoldNutrition

Todos hacemos tremendos sacrificios para practicar este nuestro deporte. Nos levantamos al amanecer, entrenamos de noche, cuando el resto de los mortales disfrutan del sofá y de la televisión, controlamos nuestra alimentación hasta límites insospechables, vemos menos de lo que quisiéramos a nuestros hijos, pareja, padres, no descansamos todo lo que querríamos, sólo por cumplir nuestros sueños.

Cuando David me contó que iba a completar esos ocho triatlones, su tono de voz era de ilusión pura, de “joder, Diego, que es un curro de la hostia” y yo, que le escuchaba al otro lado del teléfono, pensaba “¿cuánto hace que no hablo de haberme pillado un dorsal de esa manera?”, al mismo tiempo que sentía cierta envidia. Es lo que tienen las novedades, los retos, que nos emocionan. Pero claro, no se lo dije, que uno tiene que mantener la compostura.

Pero entonces me dije: “esto hay que contarlo, igual que lo estoy escuchando yo, más gente tiene que sentir la ilusión que David le pone a su reto, a sus ocho pruebas”. Así que le tiré la caña, y a partir de ahora, una vez al mes, él os contará a través de nuestro Facebook Live cómo un popular se preparara para competir en ocho triatlones de distancia olímpica.

¿Os parece?