Si alguna vez habéis sufrido con este martirio de ejercicio, debéis de echar la culpa al Señor Izumi Tabata (el señor de la foto de un poco más abajo), un prestigioso investigador  que allá por 1996 se le ocurrió la brillante idea de hacer un experimento con atletas.  Fue con el equipo olímpico japonés de patinaje de velocidad.  Consistía en poner a los deportistas a pedalear durante 20” en una bici estática al máximo de sus posibilidades. Descansaban 10” y volvían a repetir el proceso. Así hasta 8 veces.  Pero ahí no quedó la cosa. El amigo Tabata hizo que lo repitieran 5 días a la semana durante 42 días. A otro grupo le propuso montar una hora en bici a ritmo normal los mismos días de entrenamiento semanales y también 42 días. El objetivo era ver la mejora de la capacidad cardiovascular en ambos casos. Los primeros la habían mejorado con el Tabata en un 14% mientras que los de la bici se quedaron en un 10%.

Foto: lainformacion

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Con este método no valen las excusas de “tengo mucho trabajo”, “tengo que llevar a los niños al médico”, “es muy tarde para ir al gimnasio”, “es que me faltan horas”… Os suenan las frases, ¿verdad? Pues se acabó. Si algún día por tu cabeza pasan estos pensamientos, recuerda que en tan sólo ¡4 minutos! y sin la necesidad de ir al gimnasio puedes hacer un ejercicio brutal donde llevarás a tu cuerpo al límite.  Mejorarás tu resistencia cardiovascular, aumentarás tu metabolismo, haciendo que consumas más calorías no sólo durante el ejercicio, sino en las horas posteriores y además favorece la liberación de la hormona de crecimiento y de la testosterona lo que nos ayudará para estar más fit.

Elige un ejercicio sencillo, que sepas que vas a realizar con una buena técnica. Te dejo varios ejemplos: sentadillas, fondos, burpees, zancadas… Cómo ves, no necesitas ningún tipo de material para pasar un infierno  4 minutos.  Pero claro, no debes de engañarte a ti mismo. Debes de hacerlo al máximo de tus posibilidades. Hasta el fallo muscular, hasta que no puedas dar más. 20” al límite. Al principio te parecerá fácil. La primera, la segunda, la tercera… Pero amigo, a partir de ahí comenzarás a ver  el panorama bastante negro.  Si haces fondos, los brazos te empezarán a temblar y parecerá que tienes a tu peor enemigo debajo de ti impidiéndote que bajes. Si has elegido sentadillas, las piernas se te empezarán a quedar flojas, te tambalearás y parecerás Chiquito de la Calzada con el mítico “te da cuen”. Si por casualidad tu elección son los burpees prepárate para acordarte de toda la familia de Izumi Tabata cuando te empiece a faltar el aire, las piernas no te respondan y seas incapaz de dar un pequeño saltito hacia arriba.

Foto: Rogue

Foto: Rogue

Lo ideal es que alguien te controle el tiempo porque será imposible mirar el reloj, hacer burpees e intentar no marearte.  Para ver tu evolución debes de apuntar las repeticiones que haces en cada serie e ir comparándolo en futuras sesiones.  Te servirá para ver cómo mejoras. Te sorprenderán los resultados.

Debes de tener en cuenta varios aspectos antes de hacer Tabata:

  1. Si no estás bien preparado físicamente, no lo hagas. Debes de tener un mínimo de condición sino quieres caerte redondo al suelo o acabar vomitando.
  2. Debes de hacerlo 1 ó 2 veces a la semana. Nada más. No debe de convertirse en tu rutina habitual.
  3. No lo repitas dos días seguidos. El cuerpo necesita por lo menos un día entero para recuperarse bien del esfuerzo.
  4. Come bien, sino de nada servirá tanto esfuerzo.
  5. Si estás acostumbrado a entrenar en ayunas, prueba a hacerlo nada más levantarte o tras un ayuno. Quemarás más grasa y te pondrás más fuerte ya que se disparará la hormona de crecimiento.

¡Ánimo!