Raquel Lopes y Rodrigo Pinto son una pareja de triatletas que se conocieron entrenando en la piscina mientras entrenaban para un triatlón en 2014. “Estaba empezando con esto del triatlón y me apunté a nadar en el mismo equipo de natación donde entrenaba ella”, recuerda Pinto. “Nadábamos juntos, y pronto nos dimos cuenta de que teníamos los mismos intereses, íbamos a los mismos sitios, las mismas pruebas y competiciones.”

La apuesta

Pinto propuso el siguiente desafío antes del Ironman 70.3 de Hawaii en 2017: si Lopes y Pinto, que competían en la modalidad de relevos, terminaban la carrera, se casarían. Cuando ambos cruzaron la línea de meta, Pinto dijo que había ganado la apuesta: “Cumplimos la promesa y ahora solo nos queda casarnos”.

Inicialmente, la idea de celebrar su boda en un triatlón parecía una broma para los amigos y familiares de la pareja. Si se habían comprometido en una carrera,  ¿por qué no casarse también en un triatlón? La pareja brasileña empezó a preparar su boda en Cancún, México, hasta que se dieron cuenta que Challenge Family organizaba una prueba en su ciudad, Cerrado (Brasil).

“Raquel siempre ha estado enamorada del triatlón, pero nunca había corrido una prueba de media distancia ella sola”, dice Pinto. “Cuando nos enteramos diez días antes de nuestra boda que existía el half-Iron Challenge Cerrado, en nuestra propia ciudad, fue como una señal divina. Entonces es cuando el novio hizo otra apuesta: “Te ayudaré a entrenar y me casaré contigo en la meta”. La novia no pudo decir que no a semejante propuesta, cosa que todos entendemos, y se pusieron manos a la obra para preparar su equipación para el gran día.

Raquel Lopes y Rodrigo Pinto

Foto: Wagner Araujo

Codo con codo toda la prueba

Y llegó el gran día. La pareja brasileña, vestida de novia y novio celebraron su boda el pasado 22 de abril en el Challenge Cerrado. Pero antes, había que terminar la prueba. La pareja nadó, hizo la bici y corrió codo con codo. Los parciales fueron 38:21 para la natación, 3:13:26 en el segmento bici, y 2:45:45 en la carrera a pie, rumbo directo al pasillo nupcial. Después de cruzar la línea de meta con amigos y familiares (gracias a que las pruebas Challenge Family permiten a los miembros de la familia acompañar al corredor hasta la línea de meta), el padre de la novia realizó una ceremonia rápida. Se intercambiaron anillos, tiraron arroz a la pareja y se hizo un brindis.

Raquel Lopes y Rodrigo Pinto

Foto: Wagner Araujo

Raquel Lopes y Rodrigo Pinto

Foto: Wagner Araujo

Como regalo de bodas, la pareja se enteró poco después de la prueba de que ambos se habían clasificado para el Challenge Championship. Así que, después de su luna de miel en Cancún, viajarán a Samorin, Eslovaquia, para volver a competir ya convertidos en marido y mujer triatletas.

Lo que el triatlón ha unido, que no lo separe el hombre.

Fuente: triathlete