Llevas todo el verano dando pedales y siempre estás en los últimos puestos en la grupeta. No consigues dar un relevo ni a la de tres. Los puertos son lo más parecido a subir al fin del mundo. Y llaneando no eres precisamente la envidia del resto. ¿Y si el próximo otoño le miras cara a cara a la bici para llegar el próximo verano más fuerte que el vinagre?

Sacar lo mejor de ti sobre la bicicleta incluso estando en temporada baja puede sonar a cuento chino, ¿verdad? Pero entrenar algunos puntos concretos que influyen directamente sobre la fuerza que eres capaz de ejercer en bici puede ser más sencillo de lo que piensas. Y, además, no estamos hablando de hacer más kilómetros, ¿eh?

 

cabra, ciclista acoplado

Foto: Phil Walter/Getty Images

Fuerza, peso y aerodinámica

La velocidad en bici depende de una serie de factores: fuerza, peso y aerodinámica. En un recorrido llano, lo que más importa sería la fuerza y la resistencia que tengas. En un recorrido de montaña, la fuerza y el peso importarían mucho más (vatios por kilo). Así, teniendo en cuenta estos tres factores, otoño es el mejor momento para trabajar sobre los puntos débiles.

Falta de fuerza

Sal más en bici y haz kilómetros. ¿Haces suficientes kilómetros en bici? Muchas veces la solución más sencilla es la propia respuesta a esta pregunta. Y es una solución válida para aquellos que no han estado entrenando mucho que digamos o, al menos, no lo han hecho de forma constante. Los milagros no existen en ningún deporte. Hay gente más dotada genéticamente, pero sin trabajo, no se consigue nada. Lo bueno de empezar a trabajar y entrenar en serio es que los resultados son muy agradecidos. Si llevas montando en bici menos de un año, o menos de tres veces por semana durante un periodo largo de tiempo, con el simple hecho de montar más en bici, los resultados no se harán esperar. Intenta hacerlo lo más divertido posible y no seas lobo solitario o volverás a dejar la bici aparcada. Busca un buen grupo de entreno, ponte alguna meta (ya sea física o virtual) y diviértete al salir en bici.

Sigue un entrenamiento. Si llevas años montando en bici y todo sigue igual, te darás cuenta de que se necesita algo más que solo montar  y salir los domingos con tus amigos de siempre en bici. Elige un buen plan de entrenamiento, hay varios sites y apps dedicadas a ello (por ejemplo, trainerroad.com) que te pueden servir como punto de partida. Con estos tipos de entrenamientos puedes conseguir mejorar tu umbral de potencial funcional (FTP o máxima potencia media que puedes desarrollar durante una hora) y mejorar tu resistencia.

Busca un entrenador. La objetividad en estos casos, es importante. Cuando uno se deja guiar por toda la cantidad de gadgets que tenemos a la hora de entrenar, la mayoría de nosotros tendemos a ponernos entrenos muy duros (que al final no nos hacen mejorar) o demasiado fáciles (de los que al final tampoco obtenemos ninguna mejora). Y es en este momento cuando un buen entrenador con su objetividad, resulta clave. Incluso si eres tu propio entrenador, no olvides nunca el dicho «Cada entrenador necesita un entrenador».

 

Fuente: triathlete.com