¿Qué influye más en nuestro desarrollo como triatletas? ¿Entrenar y competir con el material más novedoso del mercado, o la semana previa a la competición -y durante la misma- alimentarnos con los mejores geles, barritas energéticas y bebidas isotónicas?

Hoy vamos a hacer una comparación teórica sobre los beneficios que nos pueden aportar ambos aspectos: por un lado los avances tecnológicos en el campo del material deportivo (bicicletas contrarreloj, acoples, cascos aero, ruedas de perfil, etc…) y por otro los aspectos nutritivos a realizar antes de una competición.

Material

Pruebas realizadas en un túnel de viento y validadas a posteridad en un circuito exterior de un kilómetro de distancia, desvelaron que llevar un casco aero, acoples y una bicicleta de contrarreloj proporcionaban un beneficio de nueve segundos por kilómetro. De esta manera, el ahorro de tiempo en un triatlón de distancia olímpica sin drafting el beneficio viene a ser de aproximadamente cinco minutos y medio, mientras que en un larga distancia, hablamos ya de veinticinco minutos.

Foto: John David Becker

Foto: John David Becker

¿Y en watios?

El casco aero supone un incremento desde los 8,6 watios a los 9,4; los acoples de 18,5 a 19,3 y la bicicleta contrarreloj se va a los 29,4 watios. Es decir, en total estamos hablando de sesenta watios extras, casi un veinte por ciento de ahorro de energía para una velocidad sostenida. Siendo más prácticos: si eres capaz de rodar a 40kms/h de manera mantenida sin este material, con él rodarías a 44kms/h.

¿Y cuál es el problema de todo ésto? El precio, por supuesto. ¿Merece la pena la inversión? ¿Cuál es el ahorro en tiempo por cada euro invertido? Ahí ya cada uno.

Nutrición

Aunque las teorías de supercompensación de glucógeno las abordaremos en próximos artículos en profundidad, ahora nos vamos a centrar cómo nos afecta un buen aporte de gasolina para rendir en condiciones el día de competición. En este aspecto vamos a hablar sobre la carga de hidratos de carbono. Dicho ésto, la sobrecarga solo tiene sentido en pruebas superiores a los noventa minutos de duración.

Antes de nada recordaré que la nutrición, al igual que una bicicleta o unas zapatillas deportivas, hay que probarla con anterioridad a cualquier prueba.

Foto: Twitter // @tribkelanzarote

Foto: Twitter // @tribkelanzarote

Venga, al lío: si nos presentamos en la línea de salida con los deberes hechos y una buena recarga de hidratos, podemos reducir la aparición de fatiga en un veinte por ciento y un incremento en los ritmos entre el dos y el tres por ciento. Es decir: en una competición que dure aproximadamente dos horas (un triatlón olímpico), el beneficio obtenido oscilaría entre los tres y cuatro minutos.

Aquí no estamos teniendo en cuenta el estrés del día de la competición, el vaciamiento gástrico, los factores externos como puede ser la temperatura o la dirección del viento, pero creo que sí sirve para hacernos una idea de cómo afecta la nutrición.

Conclusión

Una vez puestas las cartas sobre la mesa, ya solo queda decantarse por una de las propuestas. Y si tenemos dinero de sobra, por ambas. Dicho ésto, con los datos en la mano, que cada uno saque sus propias conclusiones: ¿cuál es más beneficiosa? ¿cuál es más asumible económicamente? ¿cuál es más fiable?

Personalmente, mi preferencia es la inversión en una correcta nutrición. Y dicho ésto, si alguien me regala una cabra, por mí encantado.