Lo ha conseguido. El británico Tim Don, que hace seis meses estuvo a punto de perder gran parte de la movilidad por un terrible accidente a dos días de disputar el Campeonato del Mundo de Ironman, se había propuesto volver a la competición en el Maratón de Boston. Su intención, bajar de 2h50′, el mejor tiempo que había hecho sobre la distancia, siempre en la disputa de un larga distancia.

Y lo ha logrado por apenas 37 segundos, 2:49:23 en meta. Es toda una hazaña teniendo en cuenta las condiciones en las que ha tenido que vivir los últimos meses, con un halo en la cabeza, con tornillos de titanio incrustados en su cráneo, y teniendo incluso que dormir sobre una silla. “El halo es como una máquina de tortura medieval“, dijo hace unos días.

La prueba ha sido ganada por el japonés Yuki Kawauchi por delante del keniata Geoffrey Kurai, actual campeón del mundo de la distancia.

Hay que tener en cuenta, para darle más valor al tiempo marcado por Tim Don, que la prueba se ha disputado en unas condiciones climatológicas horrorosas: tres grados de temperatura, rachas de viento de hasta veinte kilómetros por hora y lluvia durante todo el recorrido.

La línea de salida del Maratón de Boston es la meta de seis meses y cinco días. Y la línea de llegada es el comienzo de los próximos seis meses“, escribía ayer en su cuenta de Instagram, en clara referencia a su intención de estar el próximo mes de octubre en Kona, tal como le comentó a nuestro compañero Miquel Morales en la última entrevista que pudimos mantener con él con la excusa de su fichaje por Zone3.