Ayer domingo se celebraba la edición número 20 del medio maratón de Zaragoza. Lo que siempre comienza como una fiesta del atletismo popular, a veces se tiñe de negro sin saber por qué. Un corredor de 55 años y apasionado del running, Juan Murillo Rodríguez, se desplomaba diez minutos después de que se iniciara la prueba fulminado por un paro cardiaco. Una compañera de su grupo, también médico, fue de las primeras en asistirle. Luego llegó la UVI móvil. Durante casi una hora se luchó por reanimarle, pero no se puedo hacer nada para evitar su muerte.

Juan Murillo formaba parte del equipo de entrenamiento [email protected] MJP, entrenados por la atleta olímpica María José Pueyo, quien se enteraría de la trágica noticia al llegar a la meta como segunda clasificada en categoría femenina.

Muchas veces os recordamos la importancia de hacerse pruebas de esfuerzo periódicas que nos den el visto bueno para poder practicar deporte. En el caso de Juan Murillo, todo estaba en orden. No hay explicación posible. Médico de la empresa Mann Hummel, llevaba años participando en carreras dentro y fuera de España. Sus compañeros han destacado que se sometía periódicamente a pruebas de esfuerzo y no forzaba nunca en carreras. Ahora estaba preparando el maratón de Zaragoza de abril. “Entrenaba todas las semanas. No fallaba. Había pasado las pruebas de esfuerzo para hacer el medio maratón y todo había ido correcto. El sábado estuvo entrenando con normalidad y en el calentamiento previo se le veía bien. Era médico y se cuidaba”.

Muchas veces no es cuestión de cuidarse o no, a veces es tu día y nada se puede hacer. Desde aquí solo expresar nuestro sentido pésame a la familia de un corredor que debe ser para todos nosotros un ejemplo en lo que a salud y planteamiento de carreras se refiere: pruebas de esfuerzo periódicas y salir sin ir a muerte cuando ya tenemos una edad.

Fuentes: Heraldo  y ABC.