¡Aloha triatletas! En Planeta Triatlón comienza un nuevo año. Si eres amateur como yo, realmente tu año comienza el día 9 de enero, cuando te das cuenta de que has entrenado poco, descansado menos y te has comido un roscón del tamaño de Kona, en lugar de haber conquistado el Everesting Challenge en el rodillo, corrido diez San Silvestres entre Nochebuena y Reyes, o aprovechado la piscina del barrio ahora que no había cursillos, para ser al menos el próximo Michael Phelps de tu club.

Pero no desesperéis, esto que os cuento no es lo peor… Sin duda, estás al comienzo de tu pretemporada y desde tu último triatlón con buen tiempo, solecito y temperaturas por encima de los 5º, has descuidado no sólo tu forma física, sino tu material de entrenamiento y competición.
¿Ya has descubierto que eso que olía a perro mojado en el armario no era casual? ¿Has sacado un bañador o trisuit de tu mochila de transición oliendo a ciénaga? ¿Te has encontrado las calas con más trozos de césped y suciedad que el palo del churrero? ¿Quién vive en la costra de sal, debajo de tus Zoggs de entrenar en el mar? Lo siento, en esta época de fascículos en los quioscos, aún ninguna editorial ha sacado la colección de “Tu primer triatlón” o “Monta tu neopreno, paso a paso” (con regalo del dichoso trozo de velcro de la espalda, con el primer ejemplar).

Tranquilidad y buenos alimentos (y esto segundo, de verdad, ¡intentad que sea literal a partir de hoy!) Os dejo algunos pequeños trucos caseros DIY (Do It Yourself – Hazlo Tú Mismo) que podéis poner en práctica en casa para recuperar, mantener y adecentar vuestro material básico de triatlón. Vipp Expressssss… ¡comenzamos!

Segmento natación

Vale que todos hemos ido acumulando gorros de natación, cual trofeos, durante toda la temporada y deberíamos hacer limpieza, pero siempre tenemos “ese” gorro especial de nuestro primer top 10, el del primer Half o simplemente el identificativo de nuestro club. Si no lo has cuidado durante el año, es probable que la silicona esté pegajosa, así que si quieres recuperarlo para el uso y lucimiento, sumérgelo en agua templada, con un jabón neutro durante unas horas.

Muévelo de vez en cuando hasta que la silicona vuelva a coger cierto lustre y después acláralo con agua fría. Mi consejo es que lo seques por el exterior con papel de cocina o una toalla que absorba bien la humedad. Después, coge otra toalla seca (puede ser una de esas ultra absorbentes que usan los saltadores de trampolín) y simula una cabeza, pónselo y deja que la toalla absorba toda la humedad durante al menos otra media hora.

Si además necesitas aprender a ponerte un gorro sin dañarlo con las uñas, mira este vídeo tan divertido.

Vamos con las gafas. Si como la mayoría de nosotros eres de los que sacas las Zoggs del blíster, las metes en la mochila de cualquier manera, las usas para entrenar o competir y vuelves a dejarlas de cualquier manera en la mochila, mi recomendación es: ¡deja de hacerlo! Lo más recomendable es enjuagarlas bien con agua corriente, sin frotar los cristales para secarlos con toallas o similar, dado que puedes quitar el anti-vaho que los recubre o eliminar sus propiedades polarizadas. Un tip muy sencillo, una vez escurridas, si te urge devolverlas a la mochila, hazte con una funda (preferiblemente rígida) de gafas de sol, e introduce junto con las gafas una pequeña bolsa de tela con una tiza dentro (sí, sí, de las de las pizarras del cole). La sílice evitará que la humedad se concentre en las gafas y prolongaras su vida útil.

Fuente: Hogarmanía

Fuente: Hogarmanía

Podría daros múltiples consejos para la conservación del neopreno, pero existe mucha literatura ya al respecto. De hecho, podéis leer este artículo que publicamos en Planeta Triatlón hace tiempo para repararlo. Mi pequeño truco casero es que siempre os toméis unos minutos para aclararlo bien por dentro y por fuera, colgado en una percha resistente, con la manguera de la ducha y agua tibia. Después de dejarlo secar completamente, almacenarlo en su bolsa (que para eso está) doblado ya que si lo dejáis colgado de la percha, con el paso del tiempo se terminará deformando el material de los hombros.

Fuente: Club Los Alcázares Triatlón

Cómo doblar un neopreno. Fuente: Club Los Alcázares Triatlón

 

Segmento bici

Lo he leído en Planeta Triatlón varias veces y no puedo estar más de acuerdo: quien tiene un mecánico para su bici, tiene un tesoro. Si no eres de los afortunados que puede permitirse visitas al mecánico después de cada competición y al final de la temporada, mi mejor consejo es que leáis y veáis vídeos sobre cómo cuidar correctamente vuestra flaca o cabra.

Pero voy con dos tips más sencillos para conservar el casco y las calas. ¿No estáis hartos de las dichosas pegatinas que nos obligan a pegar a ambos lados del casco y en el frontal, triatlón tras triatlón? ¿Quitar uno de esos dorsales es como el rasca de la ONCE que nunca toca? Si vuestro casco también ha perdido su aerodinámica porque vuestra frente parece un poste de pegada de carteles de conciertos en la Gran Vía, probad con algo tan sencillo como retirar con cuidado cada pegatina/dorsal, después de cada prueba. Con algo de paciencia y una toallita húmeda, de las de bebé, podéis eliminar el residuo del dichoso pegamento, sin dañar el casco. Además, quedará reluciente y en vuestra grupeta seréis sin dudarlo, el que mejor huele.

casco
Para las calas o mejor dicho, para la posible suciedad que se almacena en las calas de nuestras zapatillas de ciclismo, os doy dos consejos: el primero tiene que ver con la seguridad y es sencillo, más vale un cambio de calas a tiempo que un trompazo. Revisad el estado de las calas y si se mueven o se han desgastado, ¡cambiadlas si no queréis un susto!

El segundo truquito precisa de un cepillo de dientes usado (¡por favor, no se lo cojáis en el vestuario al que os adelantó en la meta o a vuestro hermano pequeño!), un alfiler o aguja y más toallitas de bebé. Con el alfiler o aguja, eliminamos los posibles restos sólidos de piedrecitas o césped acumulados en los huecos. Después, con un paño húmedo o usando las toallitas de bebés, frotamos sin miedo las calas, con sus tornillos de ajuste e introduciéndolas entre la suela y la propia cala. Finalmente, con el cepillo de dientes o uno de cerdas algo más gruesas (los que se usan para limpiar ropa o las uñas), podéis frotar suavemente las calas para terminar de eliminar cualquier resto de suciedad.

limpiar
Segmento carrera

Reconozcámoslo, aquí lo que más sufre son nuestras zapatillas. Si ya habéis dado el paso y eliminado de manera definitiva los cordones en favor de las gomas elásticas (confío en ello porque para eso sois lectores de Planeta Triatlón), tan sólo deberéis hacer acopio de un producto que se vende en grandes superficies comerciales, llamado “borrador mágico”.

Al César lo que es del César y gracias al blog de mi amigo Ángel (@contadordekm), descubrí cómo dejar unas zapatillas de running/trail como la patena gracias a este producto. Os dejo aquí su vídeo, ¿verdad que es alucinante?

Debería concluir que es ¡fácil, sencillo y para toda la familia!, o dejaros con un briconsejo de jardínería, pero mejor os recuerdo que sobran las excusas para este 2017 y ya tenéis todo vuestro material para entrenar y competir como la patena. Os deseo salud y kilómetros triatletas.