Este fin de semana pasada se celebró uno de los triatlones más duros que hay y que todavía no me he decidido a probar a pesar de la gentileza que tuvo la Organización de invitarnos a Patricio Doucet y a mí a correrla: Triatlón Bola del Mundo. Pato andaba por tierras argentinas ya centrado en sus nuevos retos para final de año, y yo no lo vi claro. Por eso decidí incorporarme en bici al recorrido para acompañar a algunos en las subidas,  y para ver pasar a otros como rayos en Morcuera y Cotos. Siempre diré que esta prueba para mí es una de las que más me gusta de todas las que he ido a ver. Son muchos amigos y conocidos los que participan y disfruto yendo a verla en vivo y en directo. Y este año, con la bici, no he podido disfrutar más.Solo puedo decir una cosa de esta prueba y de los más de 300 triatletas que se atreven a correrla, ¡¡¡ole, ole y ole sus narices!! ¡¡Sois todos muy grandes!!

En esta prueba todo es bueno, hasta la camiseta de finisher:

Canosports

Foto: Facebook // Trystrong

Y es que el triatlón de la Bola del Mundo no es un tri al uso, no solo por su dureza, sino por el ambiente que se respira entre los competidores. Es una prueba donde el tiempo en meta no es realmente lo más importante (por lo menos para aquellos que saben que están lejos del cajón) sino que es una prueba para disfrutar del entorno, de la naturaleza y de Bola. Hay momentos donde se cruzan triatletas de todos los niveles y hasta acaban echándose unas risas mientras intentan no matarse por unos de los riscos. Está condenado a ser uno de los triatlones más duros y más bonitos a la vez del mundo. Si esto lo organizaran los alemanes o los suizos, seguro que no habría dorsales un año antes. Y lo tenemos aquí mismo, a 60 kilómetros de la capital.

Un verdadero lujazo poder nadar en el embalse de Navacerrada los dos mil metros de agua, prohibido a cal y canto hacerlo durante cualquier otro momento del año. Un recorrido de bici que para el que le guste subir, no tiene desperdicio de bonito que es. 90 kilómetros sobre la bici debiendo coronar puertos como La Morcuera o Cotos, así como el puerto de Navacerrada. Y para rematar, una organización que consigue que le abran las puertas para llegar hasta el cerro de Tragamillas con rampas de hasta el 20%, final mítica de la Vuelta en 2010 y que no ha vuelto a pasar por allí (no sabemos si por su dureza porque es inviable para la organización) Y unos voluntarios que estuvieron a la altura de la prueba para que todos los participantes pudieran tener agua fresca en el duro recorrido de trail con cimas como las de Valdemarín, Cabeza de Hierro o Bola del Mundo. Son, en total, 112 kilómetros de dureza extrema que hacen de esta prueba una de las más duras del mundo.

voluntarios

Voluntarios del Triatlón Bola del Mundo, Foto: Facebook //Trystrong

Se está convirtiendo en una de las pruebas más conocidas de España por su dureza. El Triatlón Bola del Mundo cumplió su cuarta edición este fin de semana con el triunfo para el salmantino Alberto Bravo, quien consiguió vencer después de sufrir el duro recorrido que les espera a todos los valientes que toman la salida en esta prueba.

Desde Planeta Triatlón solo agradecer a Iván Martínez de Campos que siga teniendo fuerza para organizar la quinta edición, esta vez ya sí que me lo pienso bien porque no puede haber nada más bonito que Bola del Mundo.

Lo importante en esta prueba es llegar, da igual el tiempo de cada uno, pero para los que queráis ver las clasificaciones, las tenéis todas aquí.