Periodo delicado y complicado en muchos aspectos fisiológicos para la mujer, ya que sufre varios cambios físicos, síquicos y hormonales que trastocan o varían su ciclo vital.

Ahora bien, ¿se puede entrenar estando embarazada? La respuesta es clara, contundente y concisa, SÍ.

Pero antes de ponernos las mallas, casco o gafas de natación tenemos que tener en cuenta una serie de indicaciones:

  1. Condición física de la mujer: cuanto mayor sea ésta mayor volumen e intensidad de entrenamiento puede soportar aquí. Ojo, siempre teniendo en cuenta las características que tiene que tener cada sesión y los límites que no pueden sobrepasar.
  2. Ejercicio aeróbico: dónde participan gran cantidad de grupos musculares.
  3. No más de 15´la parte principal.
  4. No sobrepasar las 140ppm.
  5. No sobrepasar los 38º.
  6. Cuidar la hidratación y el aporte calórico: ya que ambos se ven aumentados por las necesidades de la personita que tienen dentro.
  7. Evitar la maniobra de Valsalva.
  8. Trabajo de fuerza 2 veces por semana: incidiendo en el trabajo con el peso corporal y con pesos externos mínimos.
  9. Evitar ejercicios en posición supina ya que el retorno venoso disminuye: pero la natación, aunque se desarrolle en esa posición aumenta este retorno por las características del ejercicio.
  10. En el último trimestre el ejercicio genera una ligera hipoglucemia: tener siempre a mano algún tipo de alimente para evitar esas caídas.

También tenemos que conocer las contraindicaciones o motivos por los que suprimir la sesión de entrenamiento:

  1. Sangrado vaginal.
  2. Disnea previa al ejercicio.
  3. Dolor de cabeza.
  4. Debilidad muscular.
  5. Dolor o inflamación de pantorrillas.
  6. Disminución de movimientos fetales.
  7. Disminución del líquido amniótico.

Ya lo tenemos casi todo, pero falta la parte central y motivo de este escrito, y no es otra cosa que el entrenamiento en sí, éste debe ser de la siguiente forma:

  • Natación: totalmente recomendable, siempre que la intensidad no supere el 70% de la frecuencia cardiaca máxima, se haga en agua con una temperatura templada (evitando aumentos de temperatura fetal)
  • Ciclismo: intentaremos evitarlo, más que nada por el alto riesgo de caída, lo realizaremos en rodillo o bicicleta estática, las sesiones deben de ser cortas, como mucho de 40´, con habitaciones o lugares bien aireados, ventilación externa y con bebida y comida disponible.
  • Carrera: es la disciplina menos recomendable por el alto impacto, se pueden desarrollar sesiones aeróbicas de hasta 50´, pero en el último trimestre las suprimiremos.
  • Fuerza: altamente recomendable, por los cambios corporales que se producen y para paliar los mismos. Se pueden desarrollar sesiones con autocargas, con TRX y con pesos ligeros.

Embarazada se puede y se debe entrenar, el feto estará más saludable, tendrá un menor riesgo de sufrir obesidad en su desarrollo vital, tú te sentirás mucho mejor por las endorfinas liberadas y tu embarazo será más feliz y llevadero.

Sin más me despido con un…..¡¡EMBARAZADAS A ENTRENAR!!