La mayoría de los triatlones suelen disputar el tercero de sus segmentos, el de carrera a pie, por tramos planos o con poco desnivel. Incluso es poco habitual que se disputen por caminos o sendas de terreno técnico. Sin embargo, siempre hay alguna prueba que pueden encontrarse con tramos técnicos, tanto de subida como de bajada, y triatletas que prefieren esta tipología de carrera a las “tradicionales” que transcurren por asfalto.

Incluso, si lo que vamos a disputar es una prueba de Xterra, un trail o un duatlón de montaña, más vale que tengas aprehendida la manera de gestionar los descensos corriendo, porque la técnica de carrera cambia considerablemente respecto a lo que estamos acostumbrados.

Aun cuando tengamos la percepción de que correr en descenso es aerobicamente más sencillo, cada paso que damos provoca contracciones musculares que pueden dañar los cuádriceps y la parte inferior de las piernas. De ahí, que si entrenamos cuesta abajo, estemos preparando al cuerpo para que se acostumbre a esas contracciones  y disminuyan sus efectos negativos.

Es más: incluso si no estás preparando una carrera con desnivel, entrenar esta técnica de carrera te ayudará a incrementar la cadencia de zancada en cualquier terreno, con lo que podrás correr más rápido con menos esfuerzo.

Consejos para ir más rápido en descenso

Descender con confianza es crucial en una carrera, ya que si no puedes descender esto dificultará las posibilidades de marcar en meta el tiempo que esperabas. Seguidamente te damos algunos consejos para mejorar tu carrera en descenso.

En primer lugar, nuestra recomendación es que desconectes. Cuando llegan los descensos, la mayoría de los corredores se preocupan por caerse y hacerse daño, sin darse cuenta de que esto les hace perder velocidad. Si desconectas tu cerebro y permites que sean tus piernas las que tomen el control, irás mucho más rápido.

Ya puestos en faena, trata de mantener una zancada amplia. La tendencia natural es la de acortar el paso, sin darnos cuenta de que esto frena nuestro ritmo. Además, trata de inclinarte hacia delante, tratando de avanzar el centro de gravedad. Esto ayudará de dos maneras: por un lado lugar promoverá que alarguemos esa zancada y por otro nos facilitará pisar con la parte delantera del pie, ayudando a nuestra técnica de pisada.

A la hora de avanzar, dobla ligeramente las piernas. Procura no correr con las piernas rígidas, ya que puede resultar dañino para tus rodillas. Por otro lado, en vez de mirar hacia tus pies, o lo que viene en los próximos dos pasos, levanta la cabeza y mira adelante. Esto te permitirá ir escogiendo en cada momento el camino más adecuado.

Entrenando, haz series

Cuando te pongas a entrenar, haz repeticiones sobre el mismo recorrido. Encuentra un gradiente en descenso, y realiza series de velocidad hacia abajo, asegurándote de usar zancada amplia. Trata de que las series sean de un minuto o minuto y medio, y vuelve hacia arriba para comenzar de nuevo.

El hecho de aprender los recovecos, los fallos del sendero y las piedras, hará que nuestra cabeza, como decíamos hace unos párrafos, desconecte de la presión de conocer el terreno y nos centremos en mejorar la técnica de carrera, además de acostumbrar la musculatura.

Por último, busca un calzado de calidad, que tenga una suela agresiva. Esto nos ayudará a tener un mejor agarre y evitar resbalones no deseados.