Turia Pitt lo tenía todo: juventud, unos magníficos estudios de ingeniería de minas y una prometedora carrera como modelo. En 2011, mientras participaba en un ultramaratón con fines benéficos en Kimberley, Australia, se declaró un incendio a su paso que acabó con quemaduras en el 65% de su cuerpo. Pese a estar al borde de la muerte, cien operaciones y ochocientos sesenta y cuatro días de hospital después, logró sobrevivir. Y acabar un ironman.

Foto: Nathan Edwards

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En su momento le dijeron que no volvería a correr, pero Turia Pitt ha desafiado a las expectativas participando este fin de semana en el Ironman de Australia junto a otras 1.400 valientes, completando la prueba en 13 horas y 24 minutos. Por segmentos, ha completado la natación en 1h16′, media hora menos de lo que esperaba hacer; siete horas y trece minutos para superar los 180 kilómetros de bicicleta; y cuatro horas cuarenta y tres minutos en el segmento de carrera a pie. Ha quedado decimoquinta en su categoría, F25-29.

Foto: 60 Minutes // Channel Nine

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“Lo que me levanta de la cama es poder demostrar a la gente que estoy en mejor forma que cuando participé en el ultramaratón”, declaró el viernes al Sydney Morning Herald. Hay que tener en cuenta que tras las más de cien operaciones a las que se enfrentó, vio cómo se le amputaban varios dedos y tuvo que aprender a caminar de nuevo.

“Ahora que he vuelto y puedo competir me siendo más como yo”, dijo. “Estoy agradecida a Michael, mi pareja, a mi madre y a que todavía estoy viva y pude experimentar un día como éste”.

Solo podemos decir una cosa: si lo quieres, lo logras.

Enhorabuena, Turia.

Foto de portada: Nathan Edwards