Sí, como lo oís. Karen Williams, finisher del Ironman de Boulder, Colorado, con un más que respetable tiempo de 11h28′, participaba el sábado en el Valles Caldera Runs Marathon cuando de repente aproximadamente a la altura del kilómetro treinta y tres, justo al acabar de subir una colina y llegar a un llano (el maratón se corre dentro de una reserva federal), se encontró de bruces con un ejemplar hembra de oso negro que ni corta ni perezosa, para defender a una cría que estaba como a un par de metros, le atacó.

Según cuenta Karen en su cuenta de facebook, lo siguiente fue verse en el suelo con arañazos y mordiscos. Comenzó a gritar de dolor, lo que asustó aún más a la osa, que la golpeó, mordió la garganta y zarandeó. Una vez que se hizo la muerta, la osa terminó por dejarla, aunque ella permaneció en la misma posición durante diez minutos más, por si acaso.

Foto: Facebook // Karen Williams

Foto: Facebook // Karen Williams

A partir de ahí, empezaron a llegar otros corredores que la socorrieron llamando al 911, según ha indicado el director de la carrera, Kristen Kern.

Según indica Karen, tiene dañada la órbita del ojo derecho, desgarrado el biceps derecho y varias laceraciones profundas. Pero al menos está viva, como añade la misma afectada. Afectada que, por cierto, tiene una sangre fría acojonante: además de publicar la crónica del ataque con todo lujo de detalles, ha publicado hasta su track de garmin.

 

En un comunicado, el departamento de pesca de la zona ha declarado que está buscando al ejemplar de osa para someterlo a pruebas para ver si tiene la rabia.