La mala suerte ha hecho que la triatleta de 40 años, Ludimilla Barbosa muriera durante la mañana del pasado martes día 4 de diciembre, tras pasar ingresada en estado crítico en la UCI del Hospital General de Tocantins, en Brasil. Ludimilla sufrió la amputación de su pie izquierdo mientras participaba en una prueba dentro del circuito estatal por las graves heridas sufridas por la hélice de un bote salvavidas de los bomberos en la prueba celebrada en Tocantins, en el norte de Brasil.

A mitad de la prueba, muchos de los triatletas que participaban en la prueba empezaron a pedir ayuda a los bomberos debido al fuerte viento que se había levantado. Los agentes consiguieron sacar del agua a dos triatletas, pero mientras rescataban a un tercero, Ludimilla fue alcanzada por la hélice de la embarcación, en la parte de atrás. Acto seguido, fue trasladada a un hospital de la zona en estado grave, donde le tuvieron que amputar el pie izquierdo. Cerca de 40 bomberos se movilizaron de forma urgente para donar sangre, pero la triatleta no sobrevivió a la amputación y finalmente, falleció. A sus 40 años, Ludimilla Barbosa trabajaba como profesora de infantil y llevaba participando en triatlón desde finales de 2017.

Se ha abierto una investigación y, como consecuencia, su cuerpo será examinado para practicarle la autopsia e indicar la causa de la muerte.

Fuente: opovo.com.br