La vida de este verano exmarine de los Estados Unidos merece ser contada. Rob Jones entró en el ejército estadounidense y fue destinado primero a Habbaniyah (Irak) en 2008 y dos años después en Delaram/Sangin (Afganistán). Allí un 22 de julio de 2010 una mina terrestre en pleno territorio talibán le sorprendió mientras realizaba labores de reconocimiento y limpieza en una zona con explosivos.

Sufrió la amputación de ambas piernas por encima de la rodilla. A partir de ese momento, comienza una dura etapa de hospitales y recuperación. Trabajó duro para aprender a caminar de nuevo con sus rodillas biónicas y sus prótesis. Practicaba deportes como el ciclismo, correr o remo. E incluso pensó en la posibilidad de ir a los Juegos Paralímpios de Londres como remero.

Equipo USA remo 2012

Foto: Buzz Covington

Bronce en Londres 2012

A partir de ese momento, comienza una larga historia de éxitos y triunfos para Rob Jones. Obtuvo la medalla de bronce de remo en Londres 2012, ha recorrido en bici más de 8.300 kilómetros a lo largo de Estados Unidos y acaba de terminar otro de sus objetivos deportivos más ambiciosos: 31 maratones en 31 días consecutivos en 31 ciudades.

Entre la primavera de 2014 y el verano de 2016 se puso a entrenar triatlón para intentar clasificarse para los Juegos de Río, pero finalmente no pudo ser. Fue entonces cuando empezó a pensar en el reto de los 31 maratones. Como suele decir Jones, «de cada derrota se aprende una lección». Y la lección que había aprendido al entrenar las tres disciplinas del triatlón es que era bueno corriendo, hasta el punto de correr 5 kilómetros en 18 minutos.

Rob Jones

Foto: Pamela Relph

La prueba, que tenía como objetivo recaudar fondos para los veteranos de guerra, comenzó el pasado 12 de octubre en Londres y acabó en Washington el 11 de noviembre, coincidiendo con el día de los veteranos de guerra. El viaje de Rob Jones, como así ha bautizado a su hazaña, estuvo acompañado por su madre y por mujer, la también deportista paralímpica, Pamela Relph.

Al cruzar la línea de meta tras su último maratón, Jones estaba feliz. «Ha sido un día duro porque me dolían bastante la espalda y también los muñones«, dijo nada más acabar su reto. En todo momento estuvo acompañado por muchos corredores que le apoyaron en todo momento en esta bonita historia de superación.

 

Rob Jones

Foto: Sean Dougherty

Fuentes: paralympic.orgusatoday.com