Son ya innumerables noticias las que hemos recopilado sobre líneas aéreas que destrozan la vida a triatletas profesionales y aficionados por no cuidar lo más mínimo el transporte de bicicletas, su herramienta de trabajo. Esta vez le ha tocado a Jordi García, que conseguía su primera victoria internacional en la Copa de Europa de Triatlón el pasado mes de septiembre en Valencia y en octubre se hacía con el Barcelona Triathlon by Santander.

Todo ocurrió cuando el triatleta catalán de Badalona volvía de competir este fin de semana en Portugal tras disputar la Copa de Europa en Sines, donde terminó sexto, y Campeonato del Mediterráneo de Triatlón, donde fue quinto. Jordi García se encontró completamente roto el cuadro de su Canyon, siniestro total. Fin de su entrenamiento diario y de la competición que tenía este sábado, tal y como indicaba en su cuenta de Twitter.

La respuesta de la compañía ha lamentado lo ocurrido y le ha pedido el código por deterioro de mercancía para tratarlo de solucionar en breve. Veremos su capacidad de respuesta y qué solución dan. Aunque la única solución posible en estos casos es una y muy sencilla: tratar con un poquito de cariño los equipajes, máxime cuando son los instrumentos de trabajo de muchos profesionales del deporte que llevan meses entrenando con su bici para que tengan que buscarse una deprisa y corriendo para poder competir. No hay derecho.

La verdad es que el historia de las distintas compañías con los nuestros raya la desfachatez. Son ya muchos triatletas con bicicletas destrozadas y otras extraviadas y viajando por la geografía a pocos días antes de la competición. Intolerable.