La edición 2018 de Strade Bianche probablemente haya sido una de las más duras. Los ciclistas tuvieron que enfrentarse a lluvia, temperaturas frías y caminos convertidos en algunos momentos en verdaderos pantanos. Probablemente sea una de las pruebas más duras del año sin ninguna duda.

Pero una cosa son los datos climatológicos y otros muy diferentes los números que los ciclistas suben luego a su Strava. Y si no, fíjate bien en lo que tuvo que hacer Wout van Aert para conseguir ese tercer puesto.

El campeón del mundo de ciclocross tuvo que emplearse a fondo en la que ha sido su segunda prueba de carretera del año, consiguiendo un tercer puesto después de haber atacado a 42,5 kilómetros para poder ir al lado del francés Romain Bardet.

Wout van Aert

Foto: Tim de Waele/Getty Images/Strava

351 vatios de media a una frecuencia de 171 ppm

Durante la prueba, Van Aert consiguió una media de 351 vatios a una frecuencia cardíaca de 171 ppm, pero con numerosos picos de potencia debido a lo sinuoso del trazado, por lo que su potencia normalizada habría sido mayor.

No es de extrañar que el ciclista del Verandas Willems-Crelan llegara a alcanzar su máximo ritmo cardíaco de 196 ppm en la subida final a Siena, haciendo un gran esfuerzo mientras intentaba seguir a rueda de Bardet. Desafortunadamente para el belga, un calambre en la durísima pendiente final hizo que tuviera que poner pie a tierra para volverse a subir a la bici, al puro estilo ciclocross.

Podría sorprender el hecho de que el momento de mayor trabajo de Van Aert fue durante los primeros 45 minutos de carrera, donde el corredor todavía no estaba fatigado. Durante este tiempo, Van Aert empleó una potencia media de 369 vatios y una frecuencia cardíaca media de 179 ppm, con menos desviación de estas cifras que durante el último tramo de carrera.

En el transcurso de una carrera de más de cinco horas, Van Aert tenía alcanzó una potencia media ponderada de 363 vatios, una potencia que la mayoría de muchos aficionados sólo podrían soñar con aguantar cinco minutos, pero muy pocos cinco horas. Y todo ello acompañado de unas condiciones terribles de temperatura, tan sólo 4ºC.

Strade Bianche

Fuente: cyclingweekly