La UCI ha impuesto una sanción de por vida a Femke Van den Driessche, famosa por ser la primera ciclista a la que en un control posterior a los Mundiales de Ciclocross, disputados el pasado 30 de enero, se le encontraba un motor en su bicicleta.

Además, se le ha impuesto una multa de 50.000 euros. Van den Driessche debe aparecer el próximo 15 de marzo frente a la Comisión Disciplinaria de la UCI en Aigle, Suiza.

“Esperábamos que la suspensión solicitada fuese mayor  que el mínimo de suspensión de seis meses, pero la de por vida nos ha parecido extrema”, ha respondió su abogado Kristof De Saedeleer este lunes. “Sabiendo que la sanción máxima por EPO es de cuatro años, este es un castigo muy severo, sobre todo para una primera ofensa. Sólo pedimos una audiencia imparcial. Recuerdo que tenía sólo 19 años años “.