Ya es mi segunda semana practicando Yoga y compaginándolo con mis entrenamientos de Triatlón,  así que he contactado con una amiga que es una tremenda experta del tema para que nos cuente su visión del Yoga y cómo podríamos usarlo los triatletas. Ella de triatlón también sabe, su novio es mi compañero de entrenamientos y de fatigas (este año ya corrimos juntos la Algarve Bikes Challenge y en julio iremos a Ironman Vitoria).

Antes de nada agradecerle sus palabras y su tiempo. Aquí os dejo su interesante reflexión:

Cuando Yoga y Triatlón van de la mano

Llevo practicando yoga el mismo tiempo que llevo conviviendo con un triatleta (8 años), así que en nuestra vida yoga y triatlón se unen, se compenetran y forman parte del día a día.

El yoga no es un deporte es una forma de vida y como tal ha de ser entendido.

Es indudable que la práctica regular de yoga repercute positivamente en nuestro cuerpo:

  • Mejora el equilibrio: Ayuda a corregir los desequilibrios resultantes de un entrenamiento muscular extenuante.
  • Mejora la fuerza y flexibilidad.
  • Aumenta la capacidad de oxígeno: la práctica regular con pranayama ( técnicas de respiración) aumenta la capacidad de respiración y el aporte de oxígeno en sangre.
  • Fortalece los músculos.
  • Mejora la postura: Lo que contribuye a tener una mayor conciencia corporal ajustando las posturas de forma saludable.
  • Disminuye la presión sanguínea.
  • Ayuda a recuperar y prevenir lesiones.

Podría citar una gran cantidad de asanas ( posturas de yoga) para mejorar la fuerza, el equilibrio, la flexibilidad,.. que tan bien os viene a los triatletas como complemento de los intensos entrenos, pero me gustaría dar a conocer otros beneficios, a mi juicio, mucho más importantes, que la repercusión que dicha práctica pueda tener en vuestro acondicionamiento físico. Se trata de los enormes beneficios mentales.

yoga

Foto: Flickr // PurdueRecWell

En estos años de convivencia con mi pareja que es triatleta, he venido observando en él cómo afloraban los nervios ante la inminencia de una prueba importante, cómo los duros entrenamientos hacían mella en su ánimo y, de alguna manera, el estrés que este deporte le generaba, sin que se diera cuenta, por la cantidad de tiempo que tenía que dedicarle compaginando todo esto con el trabajo y la vida familiar. Era inevitable que  lo que yo había aprendido y mejorado con mi experiencia en  yoga, acabara siendo un conocimiento compartido en casa,  porque cada vez tenía más claro que podía contribuir mucho a una mejora  de la práctica de este deporte.

Así que se me ocurrió que mi pareja probara a realizar  y tener presente una serie de pautas y ejercicios a la hora de afrontar las competiciones. Honestamente he de decir que algunas las lleva a cabo con más frecuencia que otras, pero con el tiempo se irán interiorizando y fluirán sin esfuerzo. No debemos forzar nada y sí tener paciencia y constancia. Estas pautas son las siguientes:

  • Visualización: Dedicar un tiempo los días previos a la competición para imaginarse de forma vívida, cómo se lleva a cabo la carrera perfecta para cada uno, centrándose en cómo se siente al lograr el objetivo propuesto. En yoga decimos que “lo que crees, creas”. ¿Por qué no ser creadores conscientes de lo que queremos conseguir?.
  • Centrarse en el presente: Ante esas largas distancias qué mejor forma de afrontarlas que tomando consciencia del aquí y ahora, es decir, no llevamos nuestra mente a lo que nos queda por recorrer, sino a sentir cada paso que damos, los latidos del corazón, nuestra respiración.
  • “Fuera egos”: Esta es la tarea más difícil, dejar fuera ese lado tan competitivo, que no digo que no esté bien en su justa medida. Esa autoexigencia, a menudo excesiva, no conduce a generar bienestar, al contrario, provoca dolor y frustración cuando no damos lo que pensamos que debíamos dar en una prueba. Disfruta y no pierdas de vista estas preguntas: ¿ Para qué practico triatlón?. ¿ Cómo me hace sentir?. Da lo mejor en cada momento, si hoy estás cansado y no lo haces como otras veces pues acepta y no luches contra eso.
  • Meditación: Dedica un tiempo al día a estar en silencio, contigo mismo. Cierra los ojos y colócate en una postura cómoda (puedes empezar sentado en una silla, no es necesario adoptar posturas “contorsionistas” para meditar). Simplemente observa los pensamientos que van apareciendo y déjalos ir sin apegarte a ellos. La meditación trae consigo enormes beneficios: mejora el sistema inmunológico, aumenta la serotonina, contribuye a una mayor claridad mental, favorece la estabilidad emocional, disminuye el estrés, favorece la concentración,… Argumentos de peso que hacen que tengamos presente esta práctica en nuestra vida.
  • ¡ No te olvides de respirar! : A menudo no somos conscientes de que respiramos de forma incorrecta. Con el hábito de una correcta respiración se consigue la purificación de la sangre, la eliminación de toxinas, tonifica el corazón, el sistema nervioso, la médula espinal y el cerebro, incrementa el nivel de energía, otorgan clama y serenidad,…. Los pranayamas son técnicas respiratorias que nos ayudan a lograr esto. Desde respiraciones abdominales, respiraciones con retenciones, respiraciones purificadoras, alternadas, etc. Amplio abanico para profundizar y que, sin duda, os aportan beneficios para la práctica del triatlón.

Si os animáis a adentraros en la fascinante práctica del yoga, veréis cómo cambia la  forma de enfocar el deporte en particular y vuestra vida en general, eso sí, hacedlo de la mano de un buen maestro o maestra. Namasté.

Isabel Pradas Sierra