Difícil renunciar al dinero. Yuki Kawauchi, el sorprendente ganador del Maratón de Boston este pasado lunes, ha anunciado ayer jueves que planea dejar su trabajo como conserje de escuela a tiempo completo y ser profesional desde la próxima temporada.

Así lo ha anunciado el periódico japonés The japanese Times. Yuki, de 31 años, afirmó que para 2019 pasará a ser corredor a tiempo completo, lo que le permitirá acceder a patrocinios y cuotas de presentación a pruebas. Según parece, la prefectura de Saitama le impedía compatibilizar su trabajo con el apoyo financiero de terceros.

«La razón número uno es que quiero competir a nivel mundial«, afirmó Kawauchi a su llegada al aeropuerto de Narita. «No he mejorado mi mejor marca personal en cinco años. Necesito cambiar mi entorno«. En la actualidad Kawauchi trabaja cuarenta horas a la semana y entrena en su tiempo libre, afrontando él todos los gastos de traslado a las competiciones a que asiste.

Después de años de hacer malabarismos con sus obligaciones profesionales y de luchar por llegar a final de mes, el atleta comentó a los periodistas que el premio de 150.000 dólares que ha recibido por ganar el Maratón de Boston se presentaba como una oportunidad para comprometerse plenamente con el deporte. «Realmente ayuda que mis preocupaciones financieras hayan desaparecido«.

El tirón mediático de Kawauchi trasciende ahora más allá de Japón -donde es toda una celebridad-, así que es de esperar que le lluevan las ofertas. Se habla ya de una empresa de suplementos, y se comienza a poner precio a su presencia en competiciones internacionales: entre 75.000 y 150.000 dólares. La parte positiva es que podremos verle de manera habitual luchando con los africanos en Majors y pruebas de renombre. Sin duda alguna, ha nacido una estrella.