El japonés Yuki Kawauchi suma y sigue: tras hacerse con el maratón de Boston hace unas semanas, y apenas sin descanso competir en dos medias maratones en un mismo fin de semana -quedando primero y segundo- el pasado 20 de mayo dio otra lección al imponerse en la Nobeyama 71K Ultra, un ultramaratón que transcurre por las montañas de la prefectura de Nagano.

Este fin de semana, Yuki Kawauchi “solo” ha podido ser cuarto en la maratón de Estocolmo. Eso sí, con ovación incluida al entrar en el estadio para recibir a una de las estrellas del mundo de la maratón. Si las condiciones en Boston fueron perfectas para que el japonés se hiciera con la victoria (tres grados, viento y lluvia), esta vez no acompañó a Kawauchi.

El calor pudo con Kawauchi

Hasta 30 grados en la sombra y un calor de justicia a pleno sol. Imposible correr en estas condiciones. Para Yuki, que prefiere el clima frío, las condiciones no podían ser peores y menos para intentar conseguir otro maratón más por debajo de las 2h20 de las 31 que lleva ya.

Cuando el japonés entró al estadio ante los aplausos de todos los espectadores, el tiempo marcaba ya 2.22.57. Yuki estuvo a punto de colapsar tras pasar la línea de meta y desapareció rápidamente en el interior del estadio. “Fue 100% culpa del tiemo. En Boston había tres grados, aquí había 30, ¿qué podía hacer?” dice Yuki.

El próximo maratón que correrá Kawauchi es el maratón de Gold Coast en Australia el próximo 1 de julio. Antes de eso, correrá una carrera de 50 kilómetros en Japón: “por diversión”.