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Beneficios de recudir la distancia de entrenamiento en natación

Cuando hablamos de "volumen de entrenamiento" nos solemos referir a la "distancia de entrenamiento". Sin embargo "volumen" tiene ciertas definiciones informales que pueden tener en cuenta términos como distancia, intensidad o descanso; por eso no se trata de un concepto adecuado de para hablar de los metros que completamos en un entrenamiento. Aquí hablaremos de "distancia".

Base fisiológica de la reducción de la distancia de entrenamiento

Establecer qué distancia es suficiente o qué distancia es demasiado no es una tarea fácil. De hecho, es casi imposible dar una respuesta concreta a estas cuestiones. Las distancias adecuadas dependerán siempre de diversos factores: la competición a la que nos enfrentemos, nuestra edad, nuestra experiencia, la fase del entrenamiento o simplemente nuestra disponibilidad para entrenar.

A pesar de la dificultad de determinar una distancia exacta, tenemos a nuestro alcance una serie de pautas fisiológicas que nos pueden ayudar en este sentido. Cuando hablamos de nadadores (o triatletas) que compiten en distancias cortas es más importante trabajar la potencia que la resistencia, que no influirá tanto en estos eventos. En este caso los periodos específicos de la preparación deberán hacer hincapié en el desarrollo de la potencia mediante el trabajo con distancia menores.

Fisiológicamente, nuestros músculos tienen dos rasgos funcionales opuestos: potencia y resistencia. La investigación sugiere que cuando se entrena para uno, puede influir en el otro hasta cierto punto. Sin embargo, parece que cuando los entrenadores enfatizan la resistencia, el efecto es inhibir la potencia. No olvidemos que por definición, la potencia es la capacidad de hacer el trabajo físico rápidamente. La fuerza, en comparación, no tiene componente de tiempo y es simplemente la capacidad de hacer el trabajo. Los nadadores no tienen que ser los más fuertes; tienen que ser los más rápidos.

Tenemos claro que en nuestro entrenamiento contamos con dos objetivos fundamentales: nadar más rápido y recuperarse más rápido. La mayoría de las investigaciones apuntan a que estas adaptaciones llegan entre 6 u 8 semanas después de comenzar el entrenamiento. En el caso, por ejemplo, de velocistas, a partir de aquí va a ser difícil lograr mejoras cardiopulmonares más allá de lo conseguido durante esas primeras semanas. A partir de aquí, la maquinaria metabólica celular se puede mantener con varias sesiones aeróbicas a la semana. El énfasis continuo en la capacidad aeróbica hará poco por mejora nuestra potencia y ,de hecho, puede ser perjudicial. Es el momento de hacer foco en el trabajo de la potencia.

Otra manera de ver esto es separar el "entrenamiento" de la "práctica". El entrenamiento trata más sobre acumular distancia y enfocarse en el desempeño cardiopulmonar. La práctica esta más cerca de la técnica, táctica, mejoras neurológicas, y el desarrollo y aplicación de la potencia. Por lo tanto, las sesiones de la primera parte de la temporada suelen centrarse en el entrenamiento y las de mediados a finales de temporada se orientan mucho más hacia la práctica.

Beneficios en la reducción de la distancia

La "práctica" es una fase del entrenamiento bastante exigente y necesita de concentración y mucha dedicación. Sin embargo, los beneficios de esta parte del entrenamiento son claves en la mejora continua.

Entre los diferentes beneficios asociados a esta reducción podemos encontrar un menos estrés e inflamación en el hombro que nos permitirá centrarnos mejor en el enfoque de la técnica. Podremos tener una mayor interacción con nuestro entrenador, dispondremos de más tiempo para que el míster nos explique conceptos y nos de retroalimentación mientras trabajamos en nuestras habilidades. Esto puede ayudarnos mucho a sentirnos más cómodos.

La fatiga será menor y podremos alternar la intensidad con algunos largos lentos que nos permitan centrarnos en la técnica. Las brazadas realizadas con una técnica ineficaz (debido a la fatiga, velocidad, respiración, etc) no van a ayudar a nuestra mejora. Por eso dispondremos también de más tiempo para trabajar en situaciones simuladas de carrera que nos ayuden a adaptarnos mejor a ellas.

Conclusiones

Un programa reducido de "distancia" tiene una base fisiológica sana y numerosas ventajas de aprendizaje de habilidades. Requiere de una cantidad relativamente corta de tiempo de rendimiento y el énfasis en la potencia (a diferencia de cuando trabajamos con distancias altas) es vital para maximizar resultados en la natación. Los nadadores también se benefician de las mejoras en la técnica. El supuesto de que "más es mejor" debe ser reevaluado por los entrenadores sobre una base diaria, semanal y anual.

Fuente: swimmingworldmagazine.com

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