Foto: Michael Scott
Salud y Nutrición / El envejecimiento, ¿tiene cura?

El envejecimiento, ¿tiene cura?

Muchos de vosotros habréis oído hablar alguna vez de David Sinclair, profesor de Genética de Harvard. Tiene 50 años, pero este científico australiano no aparenta la edad que tiene, quizá fruto de su propia fórmula antiedad o de sus hábitos de vida saludables, ya que el peso de la genética en la esperanza de vida es solo del 20 por ciento.

La persona viva más antigua conocida actualmente es Kane Tanaka, una mujer japonesa de 116 años. Una edad que para David Sinclair podría llamarse simplemente "edad madura". Sinclair es uno de los científicos líderes en el campo del envejecimiento y cree que envejecer no es una parte natural de la vida, sino una enfermedad que necesita una cura. Acepta que todos tenemos que morir en algún momento, pero argumenta que podemos duplicar nuestra esperanza de vida y vivir vidas saludables y activas hasta el final. ¿Te imaginas estar haciendo triatlón hasta tus últimos días?

Hiromu Inada
Foto: Kaori Photo

Su descubrimiento: las sirtuinas

Empezó a destacar en la ciencia del envejecimiento en los años 90, y en el año 2013 publicó un estudio afirmando que el mal funcionamiento de una familia de enzimas llamadas sirtuinas es la única causa del envejecimiento. Las sirtuinas son responsables de reparar el daño del ADN y controlar la salud celular en general. Es decir, las sirtuinas son las encargadas de decirle a las células renales que actúen como células renales. Si algo no funciona bien, las células empiezan a comportarse mal, y vemos los síntomas del envejecimiento, como la insuficiencia de los órganos o las arrugas.

Toda la información genética de nuestras células sigue ahí a medida que envejecemos, pero nuestro cuerpo pierde la capacidad de interpretarla. Esto se debe a que nuestro cuerpo comienza a quedarse sin NAD, una molécula que activa las sirtuinas: tenemos la mitad de NAD en nuestro cuerpo cuando tenemos 50 años que cuando tenemos 20. Sin ella, las sirtuinas no pueden hacer su trabajo, y las células de nuestro cuerpo se olvidan lo que se supone que deben hacer.

Cómo ralentizar el proceso de envejecimiento

Toda la investigación de Sinclair busca probar que el envejecimiento es un problema que podemos detener. Argumenta que podemos ralentizar el proceso de envejecimiento, y en algunos casos incluso revertirlo, sometiendo a nuestro cuerpo a "factores estresantes saludables" que aumentan los niveles de NAD y promueven la actividad de la sirtuina. El papel de las sirtuinas en el envejecimiento es una teoría ya aceptada, pero la idea de que podemos reactivarlas, está todavía en duda.

Pasar frío, hacer ejercicio y algo de hambre

Pasar de vez en cuando frío, hacer ejercicio y algo de hambre de tanto en cuando, forman parte del circuito de supervivencia de nuestro cuerpo, en el que las sirtuinas le dicen a las células que aumenten sus defensas para mantener vivo al organismo. Aunque la teoría del circuito de supervivencia de Sinclair aún no ha sido probada, hay muchas investigaciones que sugieren que el ejercicio, la exposición al frío y la reducción de calorías ayudan a reducir los efectos secundarios del envejecimiento y a evitar las enfermedades asociadas con el envejecimiento.

El ayuno, en particular, ha sido bien apoyado por otras investigaciones: en varios estudios, los ratones que fueron alimentados con dietas restringidas viven mucho más tiempo que los bien alimentados. Estudios en humanos han probado que reducir las calorías en un 12 por ciento retrasaba el envejecimiento biológico basado en cambios en los biomarcadores sanguíneos.

Mientras la teoría se demuestra, lo mejor es seguir estos fáciles consejos, gratuitos e inofensivos: correr un poco con algo de frío y comer una dieta más ligera. El frío, tampoco nos pasemos y Sinclair no prescribe un régimen exacto de ayuno que funcione mejor, pero no recomienda nada extremo. Simplemente saltarse alguna comida o comer tarde.

Toda su teoría queda escrita en su libro "Lifespan", un libro no necesariamente fácil de leer. Pero si tienes esperanzas de seguir compitiendo igual que ahora a los 50 años, o seguir nadando a los 70 años e incluso soplar 100 velas en tu tarta de cumpleaños algún día, quizá sería bueno echarle un vistazo al libro.

ARTÍCULOS RELACIONADOS