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Deportistas de resistencia y desórdenes alimenticios

Convertirse en atleta de resistencia supone adquirir responsabilidades frente al deporte y desarrollar un elevado grado de compromiso. Sin embargo, en muchas ocasiones esta implicación personal rebasa los límites y desemboca en un tema tabú: los desórdenes alimenticios de los deportistas de resistencia, la cuestión que hoy sacamos a la palestra.

Se estima que el 8% de los atletas masculinos, en comparación con el 33% de las atletas femeninas, tienen trastornos de alimentación patológicos que pueden dañar su salud física y mental. Esto incluye anorexia, bulimia, atracones y ejercicio compulsivo.

De la misma manera, también se calcula que el 19% de los atletas masculinos probablemente tienen comportamientos alimenticios desordenados subclínicos. Sin embargo, estas estimaciones son, incluso, bajas, ya que los problemas de alimentación en los hombres resultan ser más difíciles de identificar.

Tal es así, que muchos casos pasan desapercibidos y no se tratan, como demuestra una nueva investigación publicada a principios de este mismo 2021.

Los deportistas de resistencia, presas de la presión y competitividad

De manera particular, los atletas de resistencia masculinos viven en un entorno más propenso a una alimentación desordenada. Los desencadenantes más comunes de esta problemática suelen ser:

  • La gran presión por dar el máximo rendimiento.
  • La constante comparación con el resto de los compañeros.
  • La competitividad y necesidad de ser mejor que el resto de los atletas.
  • El efecto de las redes sociales por la constante exposición del "físico perfecto".

¿Cuál es el resultado final de este ambiente competitivo? Muchos de los atletas masculinos terminan recurriendo a comportamientos extremos en su intento de poder mejorar su rendimiento deportivo y condición física.

Para ello, los deportistas de resistencia tienden a hacer entrenamientos adicionales, a la vez que controlan de manera estricta la ingesta de alimentos.

En esta situación, no resulta extraño que un corredor observe como otro come de manera restrictiva y comience a aplicar la misma medida.

Pensamientos como: "Si él evita comer (azúcar, carne roja, harina refinada, etc.), yo también tengo que hacerlo para estar al mismo nivel" son más habituales de lo que pensamos dentro del mundo de la competición.

desórdenes alimenticios
Foto: Envato Elements

De alguna manera, lo que comienza siendo una decisión propia y consciente deriva en un trastorno alimentario que surge de manera rápida y sin darse cuenta.

Las redes sociales y su acentuación en la presión personal

Estamos (mal) acostumbrados a estar frente anuncios y redes sociales que muestran que los hombres (también sucede con las mujeres) deben estar musculosos y tonificados.

Sin embargo, nadie nos enseña cómo la mayor parte de las imágenes de publicidad utilizan Photoshop.

¿Cuál es el resultado de esta sobrexposición a "físicos perfectos"? Los atletas masculinos tienden a sufrir en silencio las preocupaciones sobre sus cuerpos, que perciben como "no válidos".

El hecho de que, de forma general, los hombres no hablen de estos quebraderos de cabeza con los demás, puede hacerles creer que son los únicos que comen menos y hacen más ejercicio para corregir sus defectos.

Tal es así que es posible que ni siquiera se den cuenta de que sus comportamientos no son normales.

¿Por qué los desórdenes alimenticios se arraigan en los atletas?

El desorden alimenticio, a pesar de que esto pueda resultar extraño, da una sensación de control. Si bien un atleta no puede controlar su genética o la opinión de su entrenador sobre él, sí puede intentar controlar su comida, ejercicio y peso.

Dada la (incorrecta) creencia de que el triatleta más ligero es el mejor triatleta, la competitividad puede afianzarse. Un atleta vulnerable puede sentirse obligado a hacer lo que sea necesario para alcanzar un objetivo de rendimiento o un peso determinado.

Igualmente, como hemos adelantado antes, la dieta estricta de un atleta puede convertirse en la motivación de otro para volverse más extremo. Sin duda, el entorno deportivo masculino (y femenino) abraza los extremos.

Los resultados de los desórdenes alimenticios

Los comportamientos extremos pueden traer resultados deseables en un principio, así como elogios. Los comentarios positivos de otros aumentan la confianza y se perciben como una señal de que los esfuerzos están dando sus frutos.

Sin embargo, esto dura hasta que el cuerpo comienza a desmoronarse, pues los cálculos de una cuenta en la que hay demasiado ejercicio y poco combustible da como resultado graves lesiones.

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Foto: Envato Elements

Por el contrario, si un atleta escucha un comentario negativo podría sentir la necesidad de trabajar más duro, dirigiéndose hacia los extremos para corregir el problema.

Estas actitudes radicales pueden destruir la calidad de vida, por no hablar del aumento drástico de las probabilidades de tener una fractura por estrés, tendinitis, ligamento u otra lesión asociada con la falta de combustible y la mala nutrición.

La búsqueda de ayuda para tratar los desórdenes alimenticios

La investigación, que hemos mencionado antes, confirma que pocos atletas masculinos buscan fácilmente tratamiento para sus trastornos alimenticios.

Muchos consideran que no están "lo suficientemente mal" como para justificar la necesidad de ayuda. Además, de manera generalizada, no son conscientes de sus actitudes desordenadas y de los riesgos que provoca este comportamiento a su salud física y mental.

Muchos atletas no tienen a nadie con quien hablar, lo que lleva al sufrimiento en silencio. Igualmente, también existe el miedo de confesar la experiencia y recibir incredulidad y poca comprensión.

Por eso, a veces se considera que es más fácil ocultar el trastorno alimenticio en lugar de compartirlo.

Esto significa que muchos corredores no saben que un compañero tiene un problema, ya que rinde bien y nadie parece preocupado por sus comportamientos extremos de dieta y ejercicio.

¿Cómo se pueden minimizar los trastornos alimenticios?

Para minimizar los trastornos alimenticios es conveniente que los atletas masculinos sean educados sobre:

  • La necesidad de una alimentación equilibrada y saludable para mejorar el rendimiento y la salud.
  • Los beneficios de mantenerse alejado de las redes sociales que se centran en cuerpos poco reales.
  • Las ventajas de entrenar adecuadamente y no de manera compulsiva.

De la misma manera, los entrenadores y profesionales de la medicina deportiva también deben aprender a interpretar las señales de advertencia de problemas alimenticios como saltarse las comidas del equipo, comer saludablemente de forma extrema, realizar entrenamientos intensos sin descansos, etc.

Los atletas de resistencia deben tener acceso a una ayuda de forma cómoda en lugar de sufrir ocultamente y en silencio los trastornos mentales como lo es el alimenticio.

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