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¿Hay que entrenar cuando llueve? Así opinan los profesionales

Algunos no necesitan plantearse lo de entrenar cuando llueve ya que, por suerte (nunca por desgracia), les ha tocado vivir en el sur, donde el agua, a veces, no va ni de visita. A otros, directamente ni se les pasa por la cabeza, no vaya a ser que se les venga abajo la coartada para quedarse un rato más en el sofá de casa. Y hay quienes dirían que la desgracia del sur es precisamente que no llueva más a menudo, porque para ellos correr bajo la lluvia procesa endorfinas en cantidades industriales. Pero como ni algunos, ni otros, ni nosotros mismos somos nadie, lo más sensato era preguntarle a los que saben.

Los gallegos, los más valientes

Hay quién dice que lo de salir a entrenar con lluvia no sirve mas que "para pillar una pulmonía". No es el caso de Pablo Dapena, a quién solo lo para "una ciclogénesis explosiva o que sople demasiado aire (...) si llueve se sale sí o sí", afirma el gallego. "Por suerte tengo gente tan mal de la cabeza como yo, así que no hay problema el sufrimiento en compañía se lleva mucho mejor".

Pablo cuenta haber llegado a casa sin sensibilidad en las manos para poder abrir la puerta de casa o incluso para bajar la cremallera del chaleco, pero "hago las cosas porque me gusta hacerlas y en el rodillo o en la cinta no disfruto (...) si salgo un día largo bajo la lluvia, al día siguiente estoy fundido, pero ya te digo, prefiero hacer las cosas que me gustan". Para él no tiene complicación: "Cubrebotas de neopreno, guardabarros y cascos donde ponemos un simple gorro de natación encima para evitar que entre el agua", junto con buena ropa y un chubasquero son más que suficiente.

Dapena reconoce que no es caso de todos, "Javi (Gómez Noya), por ejemplo, si llueve se va al rodillo, pero porque si no enferma", algo con lo que está de acuerdo Uxío Abuín: "Si estamos en invierno y ya está lloviendo antes de salir, directamente me voy al rodillo ya que con el frío, si te mojas, te puedes enfermar fácilmente y luego pierdes mas entrenamiento. Para el campeón de España "depende sobretodo de la época del año y el frío que haga". "Si es en verano y es llovizna sí salgo igualmente, que hasta viene bien", comenta entre risas. Para la carrera a pie la cinta es una opción, pero solo si está diluviando. "Normalmente salgo aunque llueva", asegura Uxío.

La lluvia también aparece en competición

Un apunte interesante que hace el Abuín es la creciente importancia de "salir en bici con lluvia, en las carreras también llueve y se nota la diferencia al trazar en mojado de quién entrena con lluvia y quién no". Algo que también tiene claro Omar González, el entrenador de Antonio Serrat, por eso cuando hay una sesión importante o con objetivo específico "sí hay que hacerla con lluvia, porque puede llover en competición y alguna sensación sobre mojado hay que tener". Ello puede conllevar ajustar la duración, la intensidad o el recorrido para evitar peligrosidad, "pero si hay que salir bajo la lluvia se sale, porque pueden ser unas circunstancias que perfectamente se den en carrera".

jonathan brownlee
Foto: ITU Media // Delly Carr

Al contrario que Dapena, González es partidario de no entrenar cuando llueve en bici si no se trata de una sesión clave. "Seguramente de tarde haya que correr o nadar al día siguiente, y esa bicicleta con lluvia con frío te deja agarrotado y luego ni corres bien, ni nadas bien". En entrenamientos de carrera pie no deja opción alguna: "No lo cambiamos nunca, en carrera a pie si llueve salimos siempre a correr fuera", salvo en sesiones regenerativas de 30 minutos o sesiones de calentamiento para el gimnasio, donde su puede hacer uso de la elíptica o la cinta.

Organización, adaptación y algunas reglas

Hay quien trata de organizar los días y dejar aquellos libres de lluvia para la bici, como Gustavo Rodríguez, "sobre todo para series cortas y tiradas largas", aunque "desgraciadamente, en inviernos como este, eso es imposible. Así que toca mojarse". El también campeón de España ve en las prendas deportivas un gran aliado: "Personalmente, el rodillo se me hace muy pesado, y siempre intento salir a la carretera. Afortunadamente, con la ropa técnica que disponemos a día de hoy, esto es un poco menos duro".

El triatleta del Tripentas sigue una regla particular: "Con más de diez grados salgo a la carretera", bromea usando el icono del puño de WhatsApp a modo de <<gas>>. "Entre ocho y diez grados es opcional, pero nada de puertos ni series cortas, si toca ese trabajo al rodillo. Con menos de ocho grados por regla general rodillo".  En la carrera a pie Gustavo afirma que no suele "abortar por la lluvia", de hecho, coincide en que le gusta entrenar cuando llueve: "Las tiradas largas con lluvia por monte me gustan mucho".

El balear Carlos López trabaja con la adaptación, "si hay previsión de lluvia y toca salir salgo, un poco equipado por si me coge en el camino. Otra cosa es si me pilla que está lloviendo bastante, lo que hago es adaptar el entreno de bici al rodillo, donde un entreno de de 3-4 horas se queda en 2 de rodillo", cuenta el campeón de España de Larga Distancia. "Si llueve no salgo, lo adapto a la cinta, y si mi pilla corriendo por ahí acabo el entreno y vuelvo para casa", asegura López sobre la carrera a pie.

Diferente vara de medir para PROs y amateurs

Ander Pérez Ochoa, entrenador de Alto Rendimiento y colaborador de Planeta Triatlón, matiza la importancia de diferenciar "entre triatletas de Alto Rendimiento y amateur. En un amateur nunca estaría justificado el mal rato que se puede llegar a pasar por ejemplo en dos horas de bici a 5° y con lluvia, cosa bastante común por ejemplo en nuestra zona, en Vitoria".  Para él, "tratándose de la carrera pie, se sale siempre a entrenar, llueva nieve o truene". Otra cosa es la bici, dónde si recomienda  "buscar una franja horaria en la que no den lluvia, e intentar salvar la sesión. De no encontrar dicha franja horaria sin agua, entrenaríamos en rodillo, si la sesión fuera muy larga, incluso adaptaríamos la sesión de rodillo, por una un poco más corta ya qué por las particularidades del rodillo, el entrenamiento se puede hacer muy aburrido y también muy duro".

Para otro entrenador, Txema Córdoba, "el hecho de que llueva no debe ser una excusa para dejar de salir a correr". Si señala la importancia a la hora de elegir el material para entrenar cuando llueve, que "deberá ser lo más ajustado y menos holgado posible para evitar rozaduras y peso innecesario. Con un chubasquero y una camiseta transpirable para la parte superior es suficiente. Mallas y calcetines bien ajustados también será una excelente opción. Por último, acostumbra a ser muy útil una gorra para evitar las molestias de la lluvia en la cara (aunque hay quien lo disfruta)". El calzado también ha de ser elegido a conciencia, con un agarre apropiado y "habrá que tener un especial cuidado a evitar patinazos y caídas absurdas que nos puedan generar una lesión". Córdoba tira un poco de heroicidad y afirma que "esos son los entrenamientos que con el tiempo se acostumbran a recordar por lo épico de las situaciones que se dan".

"En cuanto a la bici, si llueve yo aconsejaría hacer rodillo o a los que más les guste la montaña, salir con la MTB, ya que la velocidad incrementa el frío, siendo bastante más desagradable, y la probabilidad de caída o accidente, aumenta muchísimo", advierte el entrenador.

Al final, cada uno sacará sus propias conclusiones y se guiará más por las ganas y el sacrificio propio que por otra cosa. Lo que si sacamos en claro es que, aunque nos tomen por locos, correr bajo la lluvia no lo es de tanto. La bici puede que sea otra historia, y es cierto que puede depender más del tipo de sesión y las condiciones climatológicas concretas, pero también dependerá de lo "Pablo Dapena" que seas y lo puestos que los tengas. ¿Sigue siendo una excusa la lluvia para no entrenar? Eso si es que lo ha sido alguna vez.

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