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Salud y Nutrición / Adaptarse o desmotivarse: cómo debería afrontar un deportista el futuro incierto

Adaptarse o desmotivarse: cómo debería afrontar un deportista el futuro incierto

Lejos quedan aquellos años en los que la oferta de carreras era enorme y podíamos planificar una temporada sin pensar en la posibilidad de que la carrera sufra una desaparición, aplazamiento o cancelación.

El próximo mes de marzo se cumplirá un año desde el comienzo de una pandemia a nivel mundial que lleva implícita la palabra incertidumbre, la actual cancelación de pruebas y el no saber si podremos disputar el calendario tal y como lo hemos programado puede generar una gran variación en nuestra motivación, estar muy motivados los días posteriores en que nos apuntamos a una prueba y muy desmotivados los días posteriores a una cancelación y/o aplazamiento de estas.

Por ello, os proponemos una serie de estrategias que pueden ayudarnos a que nuestra motivación no disminuya del todo, o bien, se mantenga más estable.

Cuando empezamos una temporada nuestra motivación se rige por dos tipos de motivadores, valga la redundancia, las carreras (motivador extrínseco) y el placer de practicar deporte (motivador intrínseco).

Para comprender mejor esta frase imagina que nuestra motivación es un motor, y debemos encenderlos y que se mantenga encendido toda la temporada, ¿Qué necesita un motor para funcionar?, como cualquier otro unas llaves y gasolina.

Imagina que estas llaves son las carreras porque es lo que activa el motor para funcionar, ‘’empiezo a entrenar para llegar al día D con las mejores garantías’’, por otra parte nuestra gasolina será el placer de practicar deporte ‘’cuanto más placer y más valore las cosas que me hacen disfrutar cuando practico deporte más lleno de gasolina estará mi motor’’.

Como vemos, ambos motivadores son importantes, pero uno de ellos no es imprescindible, podemos poner en marcha nuestro motor con otras llaves.

Ambos motivadores son importantes, uno nos activa para empezar y el otro nos mantiene entrenando cuando no hay carreras o cuando las cosas no van como nos gustaría.

Si realizamos este deporte es porque nos gusta y por tanto nuestro motor lleva siempre gasolina, no obstante la incertidumbre en cuanto a carreras que vivimos puede provocar que nuestra atención no se focalice en este placer y no lo valoremos suficiente, si somos deportistas que lo damos poca importancia a las carreras no habremos notado tanto la diferencia entre ahora y antes de la pandemia, no obstante, si somos deportistas que damos una importancia considerable a las carreras y nos gusta que nuestro año deportivo se rija por y para las competiciones quizás si estemos notando estos cambios en nuestra motivación hacia esta nueva temporada.

Por todo ello, si dicha motivación ha bajado con la situación actual podríamos incorporar algunas estrategias que nos pueden ayudar a que esta no disminuya del todo durante esta temporada o bien, ante una cancelación y/o aplazamiento.

Normalizar que nuestra motivación pueda ser menor que en otras ocasiones

Nos faltan las llaves para encender el motor, ahora bien, para que esta motivación suba debemos ACTUAR, si nos dejamos llevar por la situación y no hacemos NADA seguirá baja.

Substituir el objetivo

Si hasta ahora nuestro propósito para empezar a entrenar era prepara el día D, este año dicho objetivo podría convertirse en:

  • "Mejorar en algún aspecto como triatleta" (Mejorar mi nutrición o mejorar mis hábitos como triatleta)
  • "Mejorar mis registros en alguna distancia"’ (Mejorar mi tiempo en 10k o mejorar mi potencia en bicicleta)
variabilidad frecuencia cardiaca
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Mantener las competiciones como objetivos secundarios

Esto puede ser menos motivante al principio per beneficioso a largo plazo, estamos creando una motivación mucho más resistente, la situación de las carreras no depende de nosotros y no podemos tener control sobre ellos pero si sobre el cumplimiento de los objetivos marcados más arriba.

Nuestra motivación no tiene por qué basarse en una carrera sí o sí, y aceptarlo puede ser muy beneficioso.

Podemos cambiar nuestro motivo extrínseco cuando nosotros queramos, simplemente debemos tener en cuenta que, con este cambio podemos ir registrando objetivos a corto plazo que nos permitan ver nuestra mejora semana a semana, si vamos viendo que mejoramos nuestra forma física el placer haciendo deporte suele aumentar y priorizamos nuestra motivación intrínseca.

Si las carreras sufren modificaciones nuestra motivación no se verá afectada porque la carrera es un escenario secundario a mi mejora como deportista.

Organizar la carga de entrenamiento para que no suponga un suplicio

Mentalmente debería sacar los entrenamientos con facilidad, al principio, y con ello provocar que la cabeza nos pida de cada vez más, no menos.

Respetar el plan es muy importante aun cuando tenemos ganas de hacer más.

Puede que cuando me apunte a una carrera mi motivación de un salto, es muy importante en estos momentos seguir con los entrenamientos pautados y no querer hacer más de lo que tenemos planeado, aunque el cuerpo lo pida.

Incorporar un grupo de entreno a nuestra rutina (y seleccionarlo bien)

Entrenar con gente supone la introducción de nuevos estímulos y nos permite afrontar el entrenamiento pensando en la parte social del deporte y nos decanta de pensar en la dureza del entreno o en la ausencia de carrera. No obstante, es importante que este se adapte a nuestros objetivos.

Compensar las cargas con algunas recompensas

Darme un capricho con alguna comida o día de descanso aquellos días que saque entrenamientos duros que son difíciles de sacar si no hay un día D, con ello tratamos de simular, a pequeña escala, la recompensa post carrera.

Todas estas estrategias permitien que nuestra motivación no disminuya del todo y sigamos entrenando, en ocasiones aceptar la situación y darles una vuelta de tuerca nos puede servir para no perder la esencia de nuestro deporte, la famosa frase ‘’debemos ser deportistas resilientes’’ va de la mano con adaptarse a la situación y llevar a cabo algunas de las estrategias que os hemos mostrado en este artículo.

Con ello mantendremos la identidad como triatletas para que cuando vuelva a haber carreras estemos lo más preparados posible para entrenar y prepara las carreras como siempre habíamos hecho, porque si algo está claro es que las carreras volverán.

Este artículo ha sido escrito por Jaume Más Riera, psicólogo colegiado. Puedes contactar con él a través de su correo electrónico.

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