Foto: ITU Media // Wagner Araujo
Actualidad / Triatlón / Fernando Alarza, a 3'03" el kilómetro en Edmonton tras pasar la noche antes con fiebre y sin descansar

Fernando Alarza, a 3'03" el kilómetro en Edmonton tras pasar la noche antes con fiebre y sin descansar

Ayer sábado Fernando Alarza logró completar los cinco kilómetros del segmento de carrera a pie de las Series Mundiales de Edmonton en un tiempo de 15:16, a un ritmo de 3'03" el kilómetro. En meta entró noveno en un acumulado de 55:36, a solo doce segundos de Javier Gómez Noya. No está nada mal para alguien que la noche anterior apenas pudo descansar: "El viernes por la noche cogí unas décimas, las primeras horas de la noche las pasé con fiebre, con bastante frío, dolor de huesos, me dolía todo el cuerpo", ha declarado hoy a mediodía.

El lunes, cuando el actual segundo clasificado del Campeonato del Mundo voló hasta Edmonton vía Toronto para aclimatarse, no imaginaba la odisea que iba a sufrir a lo largo de toda la semana: "Llegamos por la noche a Canadá y prácticamente a las dos horas de aterrizar comencé a sentirme mal. No le di importancia, pensé que sería algo relacionado con el viaje o el jetlag, algo normal". En viajes de este calibre, de más de diez horas, es habitual que el cuerpo se resienta: "A veces cuando llegas muy cansado del viaje te afecta todo, llegas como si te hubiera pasado un camión por encima".

A partir de ahí comenzó lo peor: "Esa noche dormí bastante mal y empecé a temer que algo me podía pasar. Por la mañana fui a la piscina y a los 500 metros me tuve que salir y volver a la habitación". El talaverano recibió la visita del médico de la ITU y éste confirmó los peores augurios, un virus grastrointestinal cogido durante el viaje. No es la primera vez en las últimas semanas en que el estómago le da guerra: el pasado 17 junio participó en los Campeonatos de Europa de triatlón olímpico, disputados en la localidad austriaca de Kitzbühel, tras haber pasado indispuesto la noche anterior. En aquella ocasión logró quedar en sexta posición, por detrás de Vicente Hernández -cuarto- y Uxío Abuín -quinto-.

Tras la confirmación por parte de los médicos del virus, martes y miércoles los pasó en cama. El jueves, día del breafing, las sensaciones eran malas: "A la mínima que hacía esfuerzo recaía, sentía muchísima debilidad". Quedaba solo un día antes de la prueba y Fernando estaba en clara desventaja con sus rivales. Llegó incluso a plantearse no tomar la salida. Sin embargo, tras una buena noche, la mañana del viernes parecía que el virus había remitido: "el malestar se me había pasado, no me sentía tan débil y las diarreas iban desapareciendo". Por desgracia fue solo un espejismo.

No fue hasta ayer por la mañana, día de la prueba, cuando se volvió a encontrar bien. Sin embargo, era consciente de la realidad tras cinco días de enfermedad: "Desde la primera brazada fui muy débil, era como nadar cuesta arriba, todo eran malas sensaciones, de vacío. Nadé realmente mal, prácticamente entraba en las boyas sin ganas de luchar, en cada golpe que recibía era inferior, me hundía con facilidad".

La distancia en que se disputaba la prueba, sprint, ayudó a que no perdiese demasiado tiempo en el agua. Salió en 9:12, a 35" del eslovaco Richard Varga. "En bici por suerte como he trabajado muy bien a lo largo de la temporada tuve la gasolina suficiente para enganchar", ha comentado, aunque es cierto que a lo largo de los veinte kilómetros de segmento se le veía en la parte trasera del grupo, algo no habitual en él, que gusta de estar en los puestos cabeceros. "Corriendo me notaba completamente vacío. Iba casi flotando, en una nube". Finalmente un noveno puesto, justo por detrás del noruego Kristian Blummenfelt, que le adelantó en los metros finales. "Me esperaba algo bastante peor, pero en estas condiciones acabar entre los diez mejores del mundo, porque al fin y al cabo aquí están los mejores del mundo, es para estar contento".

Ahora toca mirar para adelante. Hace un mes Fernando era líder del Mundial y esperaba salir del bloque canadiense de las Series Mundiales -Edmonton y Montreal- con posibilidades reales de luchar por el Campeonato. Aún las tiene -cuenta con 3.172 puntos por los 3.664 de Mario Mola, con el mismo número de pruebas, cinco- y ve el futuro con optimismo: "Esperemos que este pequeño bache de dos o tres carreras haya pasado. Ahora toca recuperarnos al cien por cien para Montreal y volver a estar en los puestos de arriba, entre los primeros".

Recuerda que si quieres estar al tanto de toda la actualidad del triatlón, puedes recibir nuestras actualizaciones en telegram: https://t.me/ptriatlon

ARTÍCULOS RELACIONADOS