Foto: La Bicicleta Café
Trucos y curiosidades / La (bonita) historia de Javi Gómez Noya y los calcetines de La Bicicleta

La (bonita) historia de Javi Gómez Noya y los calcetines de La Bicicleta

Hace algo más de tres años Luis y José Luis decidieron poner en marcha un proyecto nacido de la pasión por el ciclismo. Como emplazamiento escogieron una vetusta casa en el casco viejo de Castellón y llenaron sus paredes de bicicletas de estilo retro, maillots antiguos y fotos rebosantes de historia y nostalgia. Hoy sobre el J&B y el Jack Daniels podemos ver una ristra de gorras clásicas de ciclismo que no quieren pasar desapercibidas. Un poquito más arriba, en una leja, una colección de bidones para bici.

En la barra lo más normal es encontrar a un tipo con barba y gente con zapatillas y casco cuando llegamos. Gente normal a la que si le apetece tomarse una cerveza, se la toma. Y que sale en bici cuando se puede y hay tiempo. Gente que trabaja, tiene sus problemas y sus historias y a la que le gusta el deporte. Esa realidad absoluta es la clave del éxito que allí se ha logrado.

La Bicicleta Café es uno de esos lugares con personalidad propia. Un sitio al que uno llega y quiere volver antes, incluso, de haberse marchado. Eso le sucedió a Kiko García, que lleva toda su vida ligado al mundo del ciclismo. Ha trabajado con marcas como Oakley, donde se ocupaba de Sport Marketing en ciclismo a nivel europeo, y desde el año pasado trabaja para Roka. Hace un par de años llegó a La Bicicleta Café por primera vez de mano de un amigo: "Me enamoré".

"Es un lugar donde se respira pasión por el ciclismo", dice refiriéndose a esta cafetería de Castellón donde no sólo encontramos un perfil deportista. "Hay gente de todo tipo que se acerca a tomarse un café o un gintonic un sábado por la noche", matiza Kiko. La Bicicleta hace "comunidad" y eso pasa por recibir a "todo aquel que se siente a gusto e identificado allí".

La tienda de La Bicicleta de Castellón

El flechazo lo llevó a él y a su pareja, Begoña, a entablar una amistad con los dueños de aquel bar. Tras varias visitas Luis y José Luis les tentaron con la posibilidad de unirse a un proyecto paralelo a la cafetería. Así fue como se unieron a La Bicicleta: "empezamos a diseñar cositas con nuestra marca: gorras, camisetas, calcetines, maillots, etc".

La Bicicleta de Castellón
Foto: La Bicicleta Café

Lo primero fue abrir una web, pero la cosa creció tanto que decidieron coger un pequeño local junto al café y abrir una tienda física. "Creímos que nos podía ayudar el hecho de que la gente tocara y pudiera ver nuestro producto", explica Kiko. Una forma de "cerrar el círculo" dando la posibilidad de "pasar a tomarse una cerveza y echar un vistazo en la tienda".

Se muestra satisfecho porque "a la gente le está gustando mucho" y aunque "seguimos siendo pequeños y humildes" están saboreando "ese momento de crecimiento". Hoy en día Luis "capitanea la cafetería", José Luis "maquina diseños y desarrolla ideas nuevas para prendas, Begoña lleva la parte de contabilidad y "dice que se puede hacer o no" mientras Kiko gestiona las redes sociales y las relaciones externas con posibles embajadores.

La historia de Javi Gómez Noya y los calcetines de La Bicicleta

"Le conozco desde hace muchos años, porque he trabajado durante 17 años con Oakley", cuenta Kiko que coincidió con Gómez Noya cuando éste sufría problemas de salud. "Yo estuve apoyándole desde el primer momento y aquello hizo que se consolidase una relación de amistad".

Casualmente volvió a coincidir con él en Pontevedra hace unos meses, con motivo de un sesión de fotos del gallego para Roka. "Yo casualmente a Javi ya le había mandado alguna cosa de La Bicicleta, como alguna taza", cuenta el de Castellón, que aprovechó la ocasión para hablar con el Capitán sobre los calcetines. Lo que no esperaba era lo que vendría después.

gómez noya running polar cannes international triathlon
Foto: Polar Cannes International Triathlon

"Lo comentamos y le gustaron". Así que le mandaron una colección y Javi les "ha devuelto el favor con creces". "Estamos en una nube", dice Kiko, para quien el hecho de que el "mejor triatleta de todos los tiempos" lleve los calcetines de "una empresa tan pequeñita como La Bicicleta Café de Castellón" es "como un sueño". Y lo que más les enorgullece es que detrás de toda esta historia "hay mucho más de sentimiento y relación personal" que de patrocinio puro y duro.

Eso es lo curioso detrás de la historia de Javi, que no haya un contrato. Por eso les llena esta "relación humana" en un mundo donde "todo lo comercial y todo lo que tenga que ver con dinero pesa mucho". No han tenido que forzar nada, todo surge fruto de la naturalidad y de la "bondad" de Javi. "Seguramente si hacemos una llamada para internar forzar algo esto no sale", opina Kiko que no esperaba nada a cambio y ahora están "dando palmas" tras ver a Javi ganar en Cannes con los calcetines de La Bicicleta.

El rumbo de La Bicicleta de Castellón

Por allí todavía están asimilándolo. De hecho, hasta se sorprenden de nuestra llamada, que para Kiko "demuestra el alcance de todo esto", algo que para él carece de lógica: "Si hablásemos de una marca grande, pero siendo tan pequeña".

Con los calcetines de Javi han notado cierto impacto en sus seguidores: "el perfil ha girado un poco hacía el triatlón", explica el responsable de redes. "Desde que abrimos la tienda metimos también zapatillas On Running y eso ha propiciado un acercamiento de la comunidad triatlética, pero a raíz de esto de Javi se ha notado el aumento", dice Kiko.

Ahora se enfrentan a algo que supone "un reto" y que les "abre mucho el campo y las miras, y además ilusiona". Este "bonus y chute de energía e ilusión" les lleva a pensar en nuevos productos y en que están haciendo las cosas bien, pero sienten que aún están "aterrizando". "A nosotros con esto ya nos vale", afirma Kiko, que sigue sintiéndose humilde: "somos lo que somos y somos conscientes de ello".

Ojalá algún día puedan hablar de la "los calcetines de Javi", como ahora lo hacen de "la camiseta de Luis Enrique".

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