Hispaman Xtreme Triathlon volvió este pasado fin de semana

Hispaman Xtreme Triathlon volvió este pasado fin de semana

Hispaman Xtreme Triathlon regresó este fin de semana a Peñíscola tras un año de ausencia debido a la pandemia de la Covid-19. Por fin pudimos vivir la tercera edición de este triatlón extremo de larga distancia que apuesta por el regreso a las raíces del deporte.

Pese a las limitaciones actuales en los viajes internacionales, Hispaman Xtreme Triathlon recibió a equipos (formados por atleta y supporter) de más de 15 países dispuestos a formar parte de esta aventura extrema.

Los participantes tuvieron que hacer frente a 3,8 km de natación, 180 km de ciclismo con 3.400 metros de desnivel positivo y 42 km de carrera a pie con 1.600 metros de desnivel acumulado.

Un reto deportivo que, además, llegaba tras una semana de intensas lluvias en la provincia de Castellón. Afortunadamente, el sábado el mar amaneció en calma y la jornada sin lluvia, lo que permitió arrancar la natación a las 07:10 h. a los pies del Castillo de Peñíscola con el recorrido inicialmente previsto.

Fue solo el principio de un largo día que finalizó en Vistabella del Maestrat, a 1.250 m de altitud, con el cierre de la meta a las 3 de la madrugada tras 19 horas 50 minutos de competición.

Rafa Espinar, Carlos Nevot, Gabriella Sasi y Cristina Loring primeros en Vistabella

12 horas y 50 minutos esperó la meta de Vistabella a los primeros atletas que lograron completar Hispaman Xtreme Triathlon. Fueron Rafa Espinar y Carlos Nevot los que lo consiguieron y lo hicieron siendo los dos únicos deportistas que habían participado en las dos ediciones anteriores.

Ambos lograron plaza directa al Xtri World Champioship, que se disputará en Noruega en agosto de 2020.

A estos dos nombres se suman, en categoría femenina, la húngara Gabriella Sassi y la española Cristina Loring.

Un recorrido entre naturaleza e historia

Inspirado en la esencia del triatlón, Hispaman Xtreme Triathlon plantea a los triatletas un reto en el que, siempre acompañados de sus supporters, se enfrentan a una natación al amanecer en torno al imponente Castillo de Peñíscola.

Una vez superada la natación, el ciclismo propone un recorrido a través de estrechas carreteras que atraviesan pueblos y tierras cargados de historias. Ya en Culla, la bici deja paso a la maratón de montaña.

Último obstáculo que discurre por el Parque Natural del Penyagolosa hasta alcanzar la ansiada meta en Vistabella del Maestrat.

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