Foto: ITU Media
Salud y Nutrición / ¡Hoy tocan series!: Gestión mental del sufrimiento

¡Hoy tocan series!: Gestión mental del sufrimiento

Si eres de los que cuando en el planning de entreno ves que toca hacer series y piensas “¡Uf!” y no sólo no te hace ilusión sino que crees que no podrás hacerlas, te hace falta un entrenamiento psicológico.

No vamos a explicar aquí la necesidad de hacer series como entreno de calidad, eso ya lo sabes, el problema es que hacer series requiere un esfuerzo físico y una concentración mental al máximo nivel que no siempre sabemos mantener.

A nivel psicológico ¿Cuál es el problema? Que ya sabemos lo que nos espera: por un lado, las sensaciones físicas más similares a la extenuación, es decir, agotamiento, cansancio, ahogo, pulsaciones máximas, etc. y por otro, un tipo de entrenamiento que puede resultar más aburrido por lo repetitivo. Por lo tanto, visto así, no parece tan extraño que sea un entreno difícil y que muchos a deportistas no les apetezca hacer.

La mente humana diseñada para preservar la especie, recuerda esa sensación de agotamiento de otros entrenos, para intentar que no se repita ese estado de extenuación ya que nos coloca en una posición vulnerable en la naturaleza. Por lo tanto nos vamos al pasado, pero también nos trasladamos al futuro pensando en lo que nos espera, de manera que proyectamos el sufrimiento del pasado en el futuro inmediato y claro, no motiva precisamente.

Entonces, si queremos hacer series tendrá que ser luchando contra nuestros propios pensamientos instintivos que intentarán boicotearnos en nuestro objetivo.

Foto: Flickr // IQRemix
Foto: Flickr // IQRemix

Distinguiremos dos momentos, uno antes de entrenar y otro durante el entreno. En los momentos u horas previas, puede venir el recuerdo de “hoy tocan series” y conectar directamente con la ansiedad de saber que se pasará un “mal rato”. Para combatir este momento estresante tenemos que ocuparnos en lugar de preocuparnos, pensando en ese temor durante unos diez minutos, focalizando la atención en responder a las preguntas ¿Qué es lo peor que me puede pasar durante el entreno? ¿Qué sentiré? ¿Cuánto de mal lo pasaré? ¿Cómo sería peor todavía? Hay que intentar ponerse en el futuro con nuestros propios temores, pero multiplicados por 10. De esta manera, paradójicamente lejos de aumentar, disminuirán. Pruébalo.

El otro momento clave es durante el entreno. Para empezar tendrías que analizar si en tus entrenos de series “haces trampas” por sutiles que sean, por ejemplo no acabar al máximo la serie, aflojar antes de llegar, darte unos segundos más de tiempo de descanso o incluso dejar de hacer alguna serie buscándote cualquier excusa. Estas trampas pueden ser como un “alivio” instantáneo pero, que tú sabes que “has hecho trampa” y por lo tanto, te deja un agridulce sabor de boca del tipo: “menos mal que no he hecho la última serie porque estaba cansado, pero, no la he hecho porque no me siento capaz de hacerla”, de manera que acabas el entreno sintiéndote insatisfecho, porque la sensación de incapacidad se va instalando con todas sus consecuencias: “no puedo hacer las series” y “no he entrenado bien, no voy a rendir” de manera que independientemente de lo que suponga a nivel físico cada entreno, la persona irá bajando su autoestima como atleta. Así, que ojo a las “trampas”.

Durante el entreno, hay que centrarse en el presente, recuerda que el estrés se da cuando pensamos en el futuro. Así que nos dedicaremos a animarnos en lugar de boicotearnos.

Cada serie requiere un esfuerzo y una concentración que sólo se puede darse de forma eficaz si vivimos, actuamos y pensamos en el presente. Por lo tanto, deja de pensar que son muchas series o muy cortas y agónicas, o demasiado largas y no podrás. Esos pensamientos no te ayudan nada.

Comienza afrontando cada serie individualmente, sabiendo qué ritmo has de llevar y siguiéndolo. Ese es tu objetivo. Primera serie hecha, ¡bien! Descansa y felicítate por el esfuerzo. Sigue, siguiente serie, a por ella. Olvídate de las que faltan por hacer, ya has hecho una y ha salido bien, ahora lo mismo con esta. Presente, ahora. Eso es lo que importa. Y cuando lleguen las últimas series donde el cansancio hace estragos físicos, es el momento de demostrarte hasta qué punto tu mente puede más. Y esa es la actitud. A por otra. Venga. Tú puedes. Anímate con frases que te creas sinceramente. “Venga casi lo tengo”, “Bien, está saliendo un buen entreno”, “hoy no estoy haciendo ninguna trampa”. Concéntrate en tus movimientos, en la técnica, en el ritmo, evita escuchar tu mente que te recuerda que estás muy cansado y que mejor pares ya. Tú sabes que estos entrenos son los que hacen la diferencia y es ahora cuando lo estás haciendo.

Termina el entreno y felicítate. Lo has hecho bien. No has hecho trampas. Te has esforzado y eso tiene premio, tu progresión se irá notando con el tiempo. Y el próximo día de series, recuerda esta satisfacción. Ese es el mejor refuerzo positivo.

ARTÍCULOS RELACIONADOS