Foto: Instagram // Kilian Limmer
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El complicado camino de Kilian Limmer hasta llegar a Kona

Kilian Limmer consiguió su sueño de terminar a los 23 años su primer Campeonato del Mundo IRONMAN en Kona 2018. Pero su historia no ha sido un camino de rosas, sino más bien lo contrario, un verdadero ejemplo para cualquier deportista de que todo es posible si piensas a lo grande.

Sábado 23 de junio de 2007. Ese día cambió la vida de Kilian Limmer para siempre con tan solo 12 años. Mientras practicaba su deporte favorito, el fútbol, sufrió un codazo de un jugador del equipo contrario. Como consecuencia sufrió una fractura de la cavidad orbital izquierda (cuenca del ojo) y una lesión cerebral traumática.

Tras el accidente, no podía mover la cabeza demasiado rápido. Estuvo en el hospital durante una semana y necesitó una silla de rueda durante las dos semanas siguientes. En casa, no podía leer ni ver la televisión por el cansancio que le suponía para su ojo y su cerebro. El deporte estuvo prohibido para Kilian durante los siguientes cuatro meses.

Como consecuencia, Kilian empezó a ganar mucho peso. Como motivación para empezar a correr y perder kilos, se inscribió en una carrera local de 10 kilómetros en su ciudad natal a finales de 2009. No hizo más de cinco entrenamientos antes de la carrera y terminó en 54 minutos. No estaba ni tan mal para un chaval de 16 años que apenas había corrido en su vida y venía de una lesión que le había dejado fuera de juego durante mucho tiempo.

Foto: Instagram // Kilian Limmer

Kona, amor a primera vista

Un mes después, Kilian vio IRONMAN Hawaii por primera vez. Pensó, como muchos, que el esfuerzo de los triatletas era inhumano y no apto para cualquier mortal en la tierra y que esa prueba era inalcanzable para él. Pero empezó a soñar con llegar algún día. Hawaii estaba en su cabeza casi todos los días, como una obsesión. No podía dejar de pensar en ello, así que se apuntó a su primer triatlón en junio de 2011.

Un imprevisto con cirugía

A finales de 2010 y con la mente puesta ya en su primer triatlón, Kilian recibió la noticia de que tenía un defecto cardíaco congénito y necesitaba cirugía. Su ritmo cardíaco subía como la espuma, hasta 230 pulsaciones por minuto y sin ni siquiera estar entrenando, simplemente mientras estaba comiendo o estudiando. Fue operado en abril 2011 y los médicos le dieron el visto bueno para empezar a entrenar para su bautizo en triatlón.

Su debut en triatlón

Una vez recuperado, terminó tercero de su categoría de edad en su primer triatlón. Una motivación extra para seguir adelante en su sueño de llegar algún día a Kona. Le encantó probar esa sensación de sufrimiento y recompensa del trabajo bien hecho. Debutó en distancia olímpica en 2012 y en media distancia al año siguiente. Fue entonces cuando Kilian Limmer decidió dejar a un lado el fútbol para siempre y centrarse seriamente en el triatlón.

Aumentó el entrenamiento y le dio forma más estructurada. Además, tuvo la suerte de ser nombrado embajador para la marca Hoka a finales de 2016. Su siguiente objetivo estaba más claro, conseguir el slot para Kona, por lo que se inscribió en IRONMAN Austria 2017. El camino hasta llegar allí fue muy bueno y las sensaciones mejores. La prueba se desarrolló muy bien e incluso le quedaron piernas para hacer la carrera de su vida con un tiempo de 3 horas y 9 minutos en el maratón. Pero no fue suficiente. Terminó segundo de su grupo de edad y perdió el ansiado slot por unos seis minutos.

El que la sigue, la consigue

Al año siguiente, volvió a inscribirse otra vez en IRONMAN Austria 2018, pero esta vez fue la definitiva. Tomó la delantera dentro de su grupo de edad en la carrera a pie a falta de 21 kilómetros, a pesar de que el dolor de todo su cuerpo era máximo. Se concentró en la nutrición y en la técnica para llegar a meta y conseguir así el pase final para Kona 2018, ganando su grupo de edad. Las emociones le superaron y no paró de llorar durante 15 minutos.

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Después de un mes de recuperación, Kilian empezó a entrenar para el Campeonato Mundial de IRONMAN en Kona. El entrenamiento fue muy bien. Su objetivo era terminar la carrera en menos de 10 horas y correr todo el maratón sin caminar. Logró ambos objetivos.

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Kilian terminó en el puesto 15º en la categoría de edad de 18 a 24 años en Kona.

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