Krispy Kreme Challenge
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Krispy Kreme Challenge, 8 kilómetros y 12 donuts

Tomar un gel en mitad de una carrera es un cosa, pero inflarse a donuts mientras corres no es algo muy habitual salvo un día al año, ayer 1 de febrero, fecha en la que se celebra el Krispy Kreme Challenge, en Raleigh, Carolina del Norte, que ha cumplido su 16 edición este año.

Seguramente todos habéis oído hablar de la milla de la cerveza, prueba que consiste en correr los 1.609,34 metros en una pista de atletismo, bebiendo una cerveza de 33 centilitros cada vez que se pasa por meta. Pues para participar en la Krispy Kreme, los corredores tienen que correr cinco millas (8 kilómetros) y comer una docena de donuts en mitad de la carrera, todo en menos de 60 minutos. Las reglas son muy estrictas. Si no te comes todos los donuts o tardas más de una hora en completar la carrera, no eres un finisher de la carrera.

Correr los 8 kilómetros de la prueba es la parte más fácil de toda la carrera. Lo realmente complicado es comerse todos los donuts. Casi todas las personas que no terminan la Krispy Kreme es por no ser capaces de comerse tal cantidad de azúcar seguido.

Una prueba organizada por estudiantes

La primera edición del Krispy Kreme Challenge empezó como un reto entre unos pocos estudiantes de Carolina del Norte en diciembre de 2004. Unos amigos decidieron correr 4 kilómetros hasta la tienda de donuts y luego correr de vuelta. Ese año, Ben Gaddy, miembro del equipo de remo del club de la universidad, terminó lo que aparentemente resultaba imposible en un tiempo de 34:27 (8K + 12 donuts).

Foto: Ethan Hyman

La hazaña de Ben Gabby fue recogida por los medios de comunicación locales y se difundió por todo el campus. De esta forma, la carrera se convirtió muy pronto en un evento masivo anual en Raleigh con fines caritativos. A partir del 29 de enero, casi 5.000 corredores se habían registrado para la edición de 2020, donde se repartieron alrededor de 6.000 cajas con doce donuts, que se disponen en la mitad de la carrera.

Cada año, una gran parte de las ganancias de la carrera se destinan al Hospital Infantil de la UNC. Hasta ahora, el Krispy Kreme Challenge ha recaudado más de 1,7 millones de dólares para el hospital.

Si bien terminar la prueba ya es una victoria, también hay corredores que van a competir. La mejor estrategia de carrera es correr tan rápido como sea posible durante los primeros 4 kilómetros, comer rápido, y luego tratar de mantenerse firme volviendo hacia meta.

El año pasado, Jacob Wormald, de 23 años, estableció el récord de la carrera con un tiempo de 29:18. Según su Instagram, sólo le llevó cuatro minutos y 11 segundos comerse los doce donuts. Cada corredor tiene sus propios métodos para engullir los más rápido, hay quienes aplastan tres o cuatro donuts para engañar a la mente y creer que comes menos de lo que realmente estás tragando. Otra forma es hacer una bola con el donuts y sumergirlo en agua antes de comérselo. El agua quita algo de azúcar y humedece el donuts, lo que facilita su ingestión.

Sorprendentemente, aunque están comiendo 2.400 calorías a la vez, los participantes no vomitan tan a menudo como se podría pensar. A menudo, los participantes dejan de comer o de correr antes de que las náuseas vayan aumentando. Mientras que 1.627 personas intentaron terminar el Krispy Kreme Challenge el año pasado, solo 1.360 lo completaron. De los que lo completaron, 169 fueron mujeres y 1.191 hombres. La primera finalista femenina de 2019 fue Leyla Kosakowski, de 30 años, que terminó en 45:05.

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