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Lo que viene en 2022: fuertes subidas de precio en las zapatillas de running

El 6 de mayo de 2017 es una cita que a los aficionados al running, y más concretamente al maratón, no se nos debería olvidar nunca.

Aquel día Eliud Kipchoge, posiblemente el mejor maratoniano de la historia, trató de romper la barrera de las dos horas en los 42 kilómetros. Fue en el circuito de Monza, en Italia.

No lo consiguió -se quedó a solo 25 segundos de lograrlo-, pero su carrera trascendió mucho más allá de simplemente una competición o un reto: sin darnos cuenta, le dio la vuelta por completo a un mercado, el de las zapatillas deportivas, que no sabía por dónde reinventarse.

Aquella mañana Eliud corrió con las Nike ZoomX Vaporfly 4%, las primeras zapatillas con placa de carbono, y demostró al mundo que por fin una tecnología podía hacer realmente ir más deprisa.

Bueno, rectificamos: demostró que se podía ir más deprisa, y que se podía cobrar exactamente el doble de lo que se venía cobrando por una zapatilla de running de alta gama. Nike sacó a la venta las ZoomX en 250 euros, todo el mundo nos llevamos las manos a la cabeza, pero literalmente se las quitaban de las manos.

Y aquello se normalizó, y dejó de verse caro. Si por entonces combrarse un modelo de 130 euros ya era invertir "mucho" en el calzado, ahora es normal que se pague por las Asics Metaspeed Sky, las Brooks Hyperion Elite 2 o el último modelo que Nike saque dentro de su gama.

El coste de abastecimiento sube

Pero hay más: 2022 vendrá con subidas en los precios, y no será por las tecnologías, que van a ir en la misma línea de lo que hemos visto estos cuatro años.

Será por la logística. Igual que se está teniendo problemas de abastencimiento en los microchips de los móviles, la gasolina o en el sector automovilístico, el calzado deportivo se va a ver afectado por los problemas de servicio desde China, y esto redundará en los precios.

En 2019, antes de la pandemia un contenedor llegado al puerto de Valencia desde Shanghai tenía un coste entre 1.500 y 1.800 dolares. En la actualidad, esta cifra se ha incrementado prácticamente por cinco, entre 12.000 y 14.000 dólares.

Obviamente, esto repercute, y de manera drástica, en el precio de las zapatillas.

Sube la mano de obra

Las zapatillas que nos llegan a los mercados nacionales están principalmente fabricadas en Taiwa´n, China y el resto de países asiáticos de la zona, donde el coste de la mano de obra se está encareciendo (de lo que nos tenemos que alegrar, todo sea dicho).

Tomando como referencia Taiwan, el salario mínimo ha aumentado anualmente durante los seis últimos años, y la previsión es que siga haciéndolo pero en un porcentaje incluso mayor: el salario mínimo pasará de 24.000 dólares taiwaneses al mes a 25.250 dólares taiwaneses (899,42 dólares estadounidenses), mientras que el salario por hora pasará de 160 dólares taiwaneses a 168 dólares taiwaneses (5,98 dólares estadounidenses).

Este aumento entrará en vigor a partir del 1 de enero de 2022. Se espera que unos 2,1 millones de hogares se beneficien de esta política.

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Foto: Unsplash // Vernon Raineil Cenzon

La demanda continúa creciendo

En 2018, cuando se lanzó al gran público la Nike ZoomX Vaporfly 4%, solo unos pocos aventurados se lanzaban a invertir esos 250 euros: nos habían explicado que los modelos de placa de carbono solo eran efectivos para corredores rápidos. Y no todos lo somos.

Pero poco a poco se fue demostrando, a través de estudios, que la placa afectaba a todas las tipologías de corredores, y su compra se popularizo hasta tal medida que a finales de 2019 no había manera de conseguir un modelo en tienda: todo estaba vendido.

En este 2021, aunque ha aumentado la oferta (al entrar nuevas marcas con nuevos modelos), la demanda sigue existiendo, lo que invita a los fabricantes a subir el precio sin que su cuenta de resultados se vea afectada.

Se vende más a través de canal directo

En este contexto de búsqueda de zapatillas por parte de los usuarios, las marcas prefieren utilizar sus canales de venta propios (tiendas físicas y ecommerce) que ceder modelos a retailers.

¿Por qué? Por margen, básicamente: el usuario es indiferente a comprar en una tienda u otra -mientras sea fiable-, y si es la web de la marca quien ofrece las zapatillas, ahí las va a comprar.

El que haya muy pocos ofertantes invita a que no haya pelea de precios, con lo que se mantienen constantes y suben al incrementarse la demanda.

Y ésto es lo que ocurrirá en próximas semanas, una vez pasadas las ventas de zapatillas del black friday y superadas las navidades.

Conclusión

Una muy sencilla: comprad las zapatillas que queráis ahora, porque el año que viene os van a costar más caras.

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