Creo que está claro cuál es la conclusión de estos tres casos de éxito. Tenemos una vida deportiva por delante muy larga si queremos. Todo es cuestión de cuidar a nuestro cuerpo, saber escuchar bien cuando nos da señales para parar o bajar intensidad. Solo así podremos convertirnos alguna vez en protagonistas de alguna de proezas similares a las que hemos compartido hoy con nuestros tres protagonistas que juntos suman en total 255 años.