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Los Brownlee dan su opinión sobre los TUE y el dopaje

El Daily Mail británico ha hecho una magnífica entrevista a los hermanos Brownlee en la que tratan muchos temas de interés. En esencia recuerda a los artículos que La Voz de Galicia dedica aquí al triatlón, que hablan con rigor y sabiendo de qué va el tema. Al fin y al cabo Galicia es la región de este deporte por antonomasia, con Javi Gómez Noya, Pablo Dapena, Uxio Abuin, Iván Raña o Gustavo Rodríguez entre muchos otros.

Pues bien, a lo largo de la entrevista con los Brownlee (que me despisto), se ha tratado un tema de actualidad: Las TUE, las excepciones de uso terapéutico, o dicho de otro modo, los permisos que obtienen los deportistas para usar determinados medicamentos que a priori no podrían usar por estar dentro del listado de productos prohibidos. Hace unos meses, con el escándalo del dopaje ruso, un equipo de hackers se hizo con el listado de deportistas que las habían solicitado a lo largo de los últimos años. Entre ellos estaba el mayor de los Brownlee, el doble campeón olímpico Alistair, que en 2012 solicitó una TUE para la acetazolamida, un inhibidor de la enzima anhidrasa carbónica que se usa en medicina para reducir el mal de altura. Aquel año ascendió el Kilimanjaro, así que tiene su lógica.

Pues bien, en la entrevista, los hermanos son bastante contundentes con el tema: "El problema es que todo el mundo piensa que solicitar una TUE es hacer trampas" dice Jonny. "Yo tuve que pedir una TUE con efecto retroactivo para Cozumel. Una TUE puede significar salvar la vida a alguien".

Es cierto lo que dice: en la línea de meta de Cozumel le pusieron un goteo, y posteriormente tuvo que pedir la excepción para uso terapéutico para evitar el riesgo de ser sancionado.

Preguntados por el caso de Sir Bradley Wiggins, son sinceros: "Tal vez al Team Sky le guste estar en una zona difusa de la norma", dice Alistair. "David Brailsford (director del equipo) parecía sugerir que están preparados para moverse en esa zona. El argumento moral es que hay una línea que cada uno dibuja en la arena. ¿Quién soy yo para decidir dónde está la línea? Lo único que puedo hacer es estar a la altura y no sobrepasarla".

Vamos, que como un día escuché a un profesional, la obligación de todo deportista de élite es hacer uso de todo lo que la legalidad le permita.

Sobre la solicitud que su compatriota Andy Murray hizo de hacer públicos todas las TUEs para evitar susceptibilidades, los Brownlee no están seguros: "No estoy cómodo con que la gente tenga que hacer públicos sus datos médicos para, por ejemplo, conseguir un trabajo".

"Una manera de solucionar el problema es que especialistas ajenos tuviesen que autorizar el uso de las TUEs", ha dicho finalmente Alistair.

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