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¿Sabes lo que se esconde en tu piscina?

Es temporada de entrenar en piscinas cubiertas y los productos químicos en los que nadas pueden ser perjudiciales para tu salud.

Aquí te explicamos el por qué.

En general, los atletas son un colectivo saludable. Algunas características que los definen son un bajo nivel de grasa corporal, dietas altas en nutrientes y atención a detalles como el sueño o la reducción del estrés. Por eso, resulta extraño que la mayoría de los nadadores no hablen de las consecuencias negativas para la salud de nadar en piscinas cubiertas.

Nadadores en riesgo

Un cliente mío, Justin, nada competitivamente y lo la hecho durante más de treinta años. Durante su etapa de máxima competición,nadaba de nueve a diez veces por semana en sesiones de dos horas, predominantemente en piscinas cubiertas.Incluso ahora nada cinco días a la semana como mínimo.

"Constantemente huelo a cloro.No hay ninguna cantidad o tipo de jabón que pueda quitar el olor de tu cuerpo". Admite que ahora es casi inmune a ello pero si se queda atrapado en la lluvia, el olor se intensifica.

Es normal que los nadadores reporten cabello seco, piel con picazón y ojos rojos. Algunos hasta pierden el vello corporal, generalmente de piernas y brazos. Por tanto, las pastillas para la alergia y los inhaladores son prescripciones comunes para los nadadores habituales.

Aunque estos síntomas no parezcan nada más que un incomodo efecto secundario de hacer ejercicio en el agua tratada, piensa en lo que estos productos químicos podrían estar haciendo a tus pulmones.

Justin señala: "La mayoría de las veces puedo saber inmediatamente al entrar en la piscina si tendré algún problema. Es peor cuando el agua y el aire de la piscina están calientes, estancados y húmedos". Describe la evolución general, "dependiendo de la calidad del aire y los niveles de cloro, la tos ligera comenzará después de unos 30 o 45 minutos. Es ahí cuando intento moderar mi respiración para no necesitar tanto oxigeno. Me doy cuenta del problema que existe al escuchar la tos de los compañeros de equipo que están a mi alrededor".

Recientemente, durante un largo baño, Justin tuvo que ser transportado a una sala de emergencias y se le puso oxígeno por la inflamación de sus pulmones.

Incluso después de una sesión de entrenamiento regular dice que podría tener tos durante el resto del día, siente que no puede recuperar el aliento y está fatigado. No es el único, un compañero de natación una vez requirió la administración de oxígeno en la piscina a causa de su imposibilidad de respiración total. "El resto de nosotros seguimos nadando".

Qué dice la ciencia

La natación sigue siendo un deporte popular. De acuerdo con PHIT América, la natación para el bienestar fisico se colocó en segundo lugar en el ránking de principales actividades de Estados Unidos en 2013, con 3,1 millones de nuevos participantes.

USA Swimming, el organismo nacional que rige a los atletas relacionados con la natación, señaló en 2018 que 347.000 personas eran miembros durante todo el año de un club de natación, y eso no incluye a los muchos otros que nadan fuera de la esfera de los clubes. Los datos muestran que la natación puede ser excelente para el autismo, la artritis, el asma, y también es una excelente manera de mantener la salud muscular y cardiovascular.

Sin embargo, hay cientos de estudios sobre los efectos negativos de la natación en agua desinfectada. Algunos han descrito la prevalencia del asma en niños en edad escolar que nadan. Otros han demostrado una conexión entre los efectos respiratorios adversos con la calidad del aire en los trabajadores de la piscina. Incluso hay estudios con nadadores de élite que muestran una tasa de asma más alta que la población general.

Aun así, como dijo un nadador de competición de toda la vida cuando se le pregutó por sus preocupaciones sobre la salud: "No me importa. La natación es mi principal estimulo para el estado de animo. No puedo dejarlo".

Al final, lo que más puede interesar a los nadadores es como atenuar la posible exposición a sustancias químicas peligrosas. Afortunadamente, hay un cierto acuerdo científico sobre el tema. Esto es lo que debes hacer si estás experimentando( o te preocupa experimentar) efectos secundarios negativos al nadar en interiores.

Dúchate antes de nadar

El cloro y las clorominas en sus diversas formas han sido durante mucho tiempo actores clave en el tratamiento de agua de Estados Unidos y el mundo. El ácido hipocloroso, el ingrediente activo, es una fuente de energía para destruir los microbios, y pequeñas cantidades añadidas al agua matarán las peligrosas bacterias, parásitos y virus que pueden causar enfermedades o infecciones en los seres humanos. El cloro es un elemento necesario para nuestros cuerpos y no es tóxico.

La cloración es el tratamiento de desinfección más utilizado en las piscinas y estaría totalmente bien si el ácido hipocloroso no reaccionara con otras sustancias en la piscina. Los productos químicos resultantes se denominan subproductos de la desinfección (DBP), y se producen cuando el cloro se mezcla con la materia orgánica e inorgánica aportada por los bañistas (piensa en sudor, orina, cosméticos..).

Los DBPs pueden ser ingeridos (agua potable en la piscina), inhalados o absorbidos a través de la piel.

Por eso es tan importante ducharse antes de nadar. En las piscinas americanas a menudo hay carteles que indican a los nadadores que se duchen pero hay cierta resistencia, probablemente debido a un malentendido del motivo.

Eliminar tantos contaminantes como sea posible ayuda a reducir la cantidad de DBP en el agua, y también te ayudarán a recoger menos cloraminas, mejorando la calidad de tu pelo y piel después de nadar.

Si puedes oler la piscina, no nades en ella

"El olor de la piscina no es una evidencia de que el cloro esté haciendo su trabajo", dice Andrew, un triatleta australiano que ahora trabaja como director de piscina en los Estados Unidos. Dice que el olor familiar se debe en realidad a las cloraminas, químicos que se acumulan en el agua de la piscina que no es tratada adecuadamente.

Una de las cloraminas, llamada tricloramina, es la gran responsable del olor asociado a las piscinas. Es un carcinógeno conocido y se estudia su relación con la salud humana tanto en el agua del grifo tratada como en las piscinas. La tricloramina es la cloramina más inestable y, por lo tanto, es más fácil de encontrar en la máxima concentración en el aire de las piscinas interiores, lo que provoca la posibilidad de exposición por inhalación.

Otro subproducto es un grupo de sustancias químicas llamadas trihalometanos (THM). Estos también causan irritación respiratoria por inhalación. Los científicos han descubierto que estos subproductos están relacionados con el tamaño de la piscina, la cantidad de bañistas, el equilibro de los productos químicos y el intercambio de aire.

Andrew dice que mantener el equilibrio en una piscina depende mucho de la inversión en sistemas actualizados y de la fiabilidad del personal que supervisa la piscina. Los niveles de cloro disponible (FAC) , que según Andrew deben estar entre 0,2 y 0,4 partes por millón, deben controlarse cuidadosamente.

El FAC mata las bacterias, pero cuando se combina con los contaminantes de la piscina, pierde sus efectos y se convierte en otro elemento químico con efectos secundarios adversos.

Añade que un sistema de intercambio de aire es esencial para mantener la salud de los nadadores en la piscina. Un ventilador gigante en un extremo debe mover el aire desde la parte superior del agua y, junto con un intercambiador, traerá aire fresco. El aire viejo es dirigido hacia fuera del edificio.

Desafortunadamente, este sistema no es infalible y a veces no puede mantener el ritmo de la demanda. Un estudio descubrió que la calidad del aire era peor en los meses más fríos, cuando muchos nadadores están en el interior, ya que el intercambio de aire era menos eficaz con una mayor diferencia de temperatura entre el exterior y la piscina.

Así que si puedes oler la piscina, no nades en ella. Una piscina con aroma a cloro es aquella que no tiene suficiente cloro libre disponible para combatir las bacterias, pero sí suficiente cloro combinado para causar efectos adversos en la salud. Observa también que el agua sea clara y que no haya residuos ni suciedad en los bordes y paredes.

Si te cuesta respirar, para o ve más despacio

Hay suficientes datos que demuestran que la sensibilidad de cada persona a los efectos negativos varía en función de los componentes genéticos o fisiológicos. El mejor plan de acción al nadar en interior es simplemente confiar en cómo te sientes. Solo porque tu compañero de carril se sienta bien, no significa que tú también.

Los riesgos de nadar en agua tratada con cloro son reales, y la variación de una piscina a otra puede verse agravada por una mala gestión o por sistemas anticuados.

Presta atención a las señales de advertencia de su piscina y no tengas miedo de cambiar si estás experimentando efectos secundarios negativos. Nadar en el interior es una manera eficaz y cómoda de mantenerse en forma durante los meses de invierno, ¡pero no deberías tener que sacrificar tu salud para hacerlo!

Este artículo, escrito por Carrie McCusker, fue publicado en Training Peaks el 22 de Octubre de 2019

Sobre Carrie McCusker

Carrie McCusker se especializa en el rendimiento de los atletas en todos los niveles.

Aunque ha dedicado la mayor parte de su vida a la competición como atleta de élite, también es una educadora y entrenadora experimentada con una maestría en educación y una amplia formación en la implantación del entrenamiento basado en la ciencia, para satisfacer las necesidades individuales de cada atleta.

Se puede contactar con ella en [email protected] o ver los detalles en su perfil en TrainingPeaks.

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